¿Podrán los países desarrollados salvarse de la hecatombe? Por ahora les están apostando todo a sus planes de salvamento: desde China hasta Europa, pasando por Estados Unidos, quieren meterle mano a la economía con miles de billones de dólares. El objetivo es evitar la destorcida.
Para ello van a inyectar liquidez con el objetivo de que la demanda no se siga deprimiendo, han reducido los intereses para que el crédito siga funcionando y esperan seguir salvando empresas para que no se pierdan más empleos.
Es muy pronto para señalar un diagnóstico definitivo. De hecho, el Fondo Monetario Internacional (FMI) divulgó recientemente una revisión de sus proyecciones de World Economic Outlook, donde ya incorpora crecimientos negativos para las grandes potencias; dejó pendiente su revisión para el resto de economías. A continuación las cifras sobre los principales países de los cinco continentes, según las proyecciones del FMI.
Estados Unidos
Algunos creen que está en el fondo de la crisis. El sector real está seriamente afectado y el país anda en una especie de círculo vicioso: máxima aversión al riesgo en los mercados financieros, iliquidez completa de la banca internacional y dudas sobre la solvencia de algunos segmentos importantes del sistema financiero. La buena noticia es que está poniendo toda la artillería sobre la mesa para amortiguar la crisis. “El arsenal de instrumentos terminará teniendo un efecto, si bien no inmediato, si a finales de 2009”, dice José Luis Escrivá, economista jefe del Bbva.
Europa
Estados Unidos generó la crisis y Europa va detrás. Ya varios países entraron en recesión. El último en anunciarlo fue Alemania la semana pasada. El problema, según José Luis Escrivá, es que los países europeos van rezagados en las acciones para contener los efectos de la crisis. “Lo peor no ha llegado a Europa. En dos o tres trimestres se verá. Yo soy pesimista con Europa, donde las medidas se toman con más retraso y menos determinación”, dice. Lo bueno para América Latina es que para esta región es más importante lo que pase en Estados Unidos quelo que pase en Europa.
China
Venía creciendo al 11 por ciento, ahora verá caer su Producto Interno Bruto al 8 por ciento. Esta desaceleración preocupa al mundo y a la propia China, que está recibiendo una gran afluencia de gente del área rural hacia las ciudades presionando los sectores industrial y de servicios. Algunos temen que la economía china pueda desacelerarse al 6 por ciento, lo que sería muy grave para el resto de países que le provee de materias primas. Sin embargo, para José Luis Escrivá, la buena noticia es que la demanda interna china, que estuvo retenida por mucho tiempo, desempeñará un papel muy importante para reactivar la economía “Yo soy muy optimista frente a China porque está abordando la situación con detenimiento. Veremos una compensación, planes de infraestructura que van a compensar”. China anunció un programa de obras públicas por más de 500.000 millones de dólares. Este plan de choque demuestra que China no está dispuesta a dejar caer su economía y eso es una buena noticia para el resto del planeta.
América Latina
Mientras todo el mundo anda en recesión, en América Latina la economía se desacelera, pero no será la más afectada por la crisis. La región no se ve muy expuesta. Brasil y México pueden tener los mayores problemas porque han estado más expuestos a esos activos tóxicos de la banca estadounidense. Para Escrivá, la mejor noticia para América Latina es la salud de que goza el sistema financiero. “Se ve mucha capacidad para aguantar y resistir”. Entre los andinos, Venezuela sería la más afectada el próximo año (el FMI calcula un crecimiento del 2 por ciento el próximo año debido a la baja en los precios del petróleo), y aunque su relevancia en la región no es grande, sí es clave para Colombia.
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