Luego de celebrar su cumpleaños número 60, el viernes pasado, el príncipe Carlos debe tener una sensación agridulce. Como la mayoría de británicos, la longevidad de la reina Isabel es un motivo de orgullo. Pero ese mismo hecho es a la vez una carga, pues Carlos ahora ostenta el poco honroso récord de ser el heredero que lleva más tiempo esperando por el trono en la historia del Reino Unido. Y es que es poco probable que entre los planes de la reina Isabel, de 82 años, esté dejar su puesto, en el que lleva más de 56 años. No sólo muestra un estado físico envidiable, que le permitió hace poco hacer un viaje oficial a Eslovaquia. Además ha dicho varias veces que estará en el poder hasta su muerte. Y para eso puede faltar bastante. No en vano tiene el ejemplo de su madre, quien murió en 2002 cuando tenía 101 años.
2 de 4