El pasado 23 enero la Mesa de Unidad Democrática -MUD- presentó lo que puede ser considerado la base del programa de gobierno en caso de una eventual victoria de la oposición, pero el camino a recorrer es largo y sin embargo existen posibilidades para que el ganador del domingo. La balanza por el momento está del lado del chavismo.
Las primarias del domingo se caracterizaran por dos cosas: el nivel de abstención y la casi segura victoria de Capriles. En primera instancia es de esperar un alto nivel de abstención, por dos razones la primera el temor a ser identificado como opositor en un país en el cual el Estado es el mayor contratante y donde la Listas Tascón y el Programa Maisanta son referentes de persecución política. No obstante los esfuerzos de la MUD por garantizar que se ha blindado la participación, -el temor aún existe.
En segunda instancia porque todos aquellos que quisieran hacer parte del proceso hoy no están inscritos, como por ejemplo ocurre en Colombia: de los 22.627 (2005 y agosto de 2011) venezolanos con cédula de extranjería solo podrán participar en el proceso 1016, lo que puede tener explicación en la falta de información o incluso en la negligencia de los ciudadanos venezolanos para inscribirse.
Al final la abstención será una distorsión que incluso puede favores al candidato ganador de la oposición, muy seguramente aquellos ciudadanos que no quieren ser identificados como opositores pero que tienen una posición contraria al gobierno participaran activamente el 7 octubre.
El segundo elemento que caracterizara las primarias del domingo es la casi segura victoria de Henrique Capriles. A pesar que todo parece definido con 55%, según encuestas, en favor del Candidato de Primero Justica, las votaciones por otros candidatos también permitirán identificar cuales son los temas prioritarios en la agenda y en que proporciones los sectores opositores conformarían un eventual gobierno de oposición.
De otro lado y para concluir, un hecho a tener es cuenta es que Venezuela se ha caracterizado por tener presidentes maduros, hombres que han llegado al ejercicio de la Presidencia después de haber asumido cargos políticos desde muy temprano, muchos inician su carrera política como representantes estudiantiles en universidades públicas y privadas o militando en las juventudes de los partidos políticos salvo Chávez. Sin embargo la oposición hoy tiene como elemento fundamental la juventud de sus candidatos, claro con las excepciones de Diego Arria y Pablo Medina.
Pero incluso los candidatos de mayor edad juegan un papel así no tengan posibilidades. Se puede afirmar que carecen de la madurez política necesaria para asumir las rindas de un gobierno postchavista. Por ejemplo la cándida idea de Arria de fungir como gobierno de transición, la mitad de un período ordinario, con el objeto de cambiar la carta constitucional venezolana intentando revivir el discurso opositor de 1999, el cual representa una pequeña minoría radical, minoría que será fundamental para sumar votos y la más difícil de reconvenir después del domingo.
Pero son importantes porque así Arria fue el único candidato que no firmo los Lineamientos para el Programa de Gobierno de Unidad Nacional (2013-2019) dado señales de primera fisura de la oposición, si su postura se prospera en la oposición, pude desencadenar los mismos resultados que en el 2006.
*Politólogo. Profesor y Joven Investigador del Observatorio de Venezuela de las Facultades de Ciencia Política y Gobierno y de Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario. Presidente de la Fundación Surcontinente. @ronalfrodriguez
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