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| 5/16/2015 10:00:00 PM

Eslabón tras eslabón

Han sido tres décadas de profunda transformación para esta cadena comercial. Pasó a ser parte de una multinacional francesa, saltó a casi 600 almacenes y amplió su radio de acción. Hoy está en el negocio inmobiliario, turístico y de telefonía móvil. LA LLEGADA DEL PRIMER almacén Éxito a Bogotá, en 1989, estuvo precedida de tal expectativa que cuando se abrieron sus puertas las filas eras interminables. La fama que había alcanzado esta cadena paisa ya había traspasado las fronteras de Antioquia, donde nació.

Fundada en 1949 por Gustavo Toro Quintero, en los primeros años se dedicó a vender retazos, saldos y cobijas en un pequeño local en Medellín. En 1985 tenía cuatro almacenes –Guayaquil, Colombia, Poblado y Envigado– y en los noventa dio un salto gigante al quedarse con la Gran Cadena de Almacenes (Cadenalco), su gran competidor y dueño de los reconocidos formatos Ley y Yep. Esta jugada maestra comenzó en 1999 mediante un proceso de fusión por absorción que terminó dos años después.

La operación le permitió consolidarse como el gigante del comercio minorista que es hoy. En 30 años pasó del puesto 57 en la lista de las 100 empresas más grandes de SEMANA, con ventas por 4.000 millones de pesos, al cuarto puesto en 2014 con ingresos que superaron los 10 billones de pesos.

En ese proceso de crecimiento la compañía siguió dos caminos. Uno de ellos fue buscar un socio con gran músculo financiero que le permitiera hacerle frente a la competencia internacional, que estaba llegando al comercio minorista. El otro camino era sumar nuevos negocios a su portafolio.

Con la primera alternativa y después de tocar varias puertas, el Grupo Casino, de Francia, se interesó por la cadena paisa y comenzó un proceso de compra de acciones que culminaría en 2007 cuando se quedó con el control. De la mano de este aliado, el Éxito siguió de compras. En 2006 se le presentó otra oportunidad de oro: adquirió el 57,7 por ciento de Carulla Vivero, de propiedad de la familia Azout. Agregó así a su portafolio nada menos que una cadena con más de 100 años de tradición y entró al mercado costeño por la marca Vivero.

Y no se detuvo. Otro de los negocios fue la compra de las tiendas Surtimax, una marca popular que le vendía a los tenderos. Con la caja de compensación familiar Cafam hizo una alianza para manejar los supermercados. En 2011 incursionó en el exterior y se quedó con 52 establecimientos Disco y Devoto, de Uruguay. El año pasado compró la cadena de supermercados Super Inter, propiedad de la Comercializadora Giraldo Gómez y Compañía, ingresando al segmento de descuento popular.

El Éxito se convirtió en un conglomerado con filiales en casi todos los sectores. Tiene Didetexco, una textilera que confecciona las prendas que se venden en sus establecimientos bajo las marcas Arkitect, People y Bronzini. También está Éxito Inversiones en el sector inmobiliario –cuenta con 11 centros comerciales bajo la marca Viva que tiene otros diez proyectos en ciudades intermedias–. Además, maneja una agencia de viajes en alianza con Avianca, vende seguros de la mano de Suramericana, tiene la tercera tarjeta de crédito del país con 1,8 millones de clientes e incursionó en telefonía celular.

Como si fuera poco está metido en el comercio electrónico con sus principales marcas y con la plataforma Cdiscount. Hoy el grupo tiene 591 almacenes de los cuales 54 están en Uruguay y es el primer empleador del país con 41.000 trabajadores.
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