Miércoles, 18 de enero de 2017

| 2016/05/21 00:00

Venciendo obstáculos

El sector automotor puso en marcha agresivas estrategias para no perder clientes. El dólar caro se convirtió en uno de los mayores obstáculos para esta industria. A pesar de esto, los importados mantienen la delantera.

Iván Peña Moscoso (Gerente de Kia), Mathias Held (Presidente de Mercedes-Benz), Jorge Mejía (Presidente de Colmotores), Luis Fernando Peláez (Presidente de Renault), Luz Helena Del Castillo (Presidente de Ford) y Fabio Sánchez (Presidente de Mazda). Foto: Gabriel Peña

La industria automotriz se está ajustando a las nuevas realidades de la economía. Luego de alcanzar, en el pasado reciente, niveles récord de ventas, hoy, debido a la devaluación del peso y la desaceleración de la economía, ensambladoras e importadores han tenido que bajar el ritmo.

Con un dólar más caro, los precios de los automóviles aumentaron un 16 por ciento el año pasado. Sin embargo, el mayor impacto se sintió en los de gama alta que crecieron 45 por ciento, según un informe del sector automotor del BBVA. Para suavizar estas alzas, las compañías impulsaron planes de financiación –el 70 por ciento de los carros se venden a crédito-, emprendieron agresivas campañas comerciales y sacrificaron márgenes de ganancia. Después de vender la cifra histórica de 326.000 unidades en 2014, el año pasado se registró una caída del 13,1 por ciento (283.000 unidades), siendo más notorios los descensos en los vehículos de carga, pasajeros y de las pick ups. En los primeros cuatro meses de 2016 el descenso en las ventas fue del 15 por ciento.

Sin embargo, la devaluación del peso llevó a que las ensambladoras nacionales recuperaran un poco el terreno perdido en los últimos años cuando su participación descendió del 30 por ciento frente a los importados. Hoy tienen una tajada del 35 por ciento y aspiran a terminar el año con un 40 por ciento.

A pesar de esto, los importados mantienen la delantera. En este segmento los carros coreanos crecen más que el resto, e, incluso, aspiran a una mayor cuota cuando entre en vigencia el tratado de libre comercio con Colombia. Kia, con más de 28.000 unidades vendidas, está en el tercer lugar de ventas, después de GM Colmotores y Renault Sofasa. En la quinta posición está Hyundai, otro fabricante coreano que hoy está en medio de un pleito en el que se enfrentan la casa matriz en Seúl y el empresario Carlos Mattos, hasta hace poco representante de estos vehículos en Colombia.

La japonesa Nissan pasó del quinto al cuarto lugar en ventas el año pasado y ganó participación en el mercado, con una cuota del 7 por ciento.

Jorge Mejía, presidente de GM Colmotores, la empresa líder del mercado, reconoce que han tenido que adaptarse a nuevas reglas de juego para seguir en la competencia. Una de las estrategias ha sido mantener los costos en pesos al adquirir piezas locales. Así mismo, decidieron aumentar los plazos y reducir las tasas de interés para facilitar la financiación de los vehículos. Para este año, GM Colmotores espera recuperar un punto porcentual en participación de mercado y alcanzar el 25 por ciento con la venta de 70.000 unidades.

En segundo lugar, Renault Sofasa vendió 48.870 vehículos el año pasado y, aprovechando la devaluación del peso, exportó más de 20.000 unidades. Uno de sus principales destinos es México, donde ha tenido gran acogida la camioneta Duster. En el primer trimestre de este año, la ensambladora registró su mayor participación (21,6 por ciento) y alcanzó un incremento del 40,8 por ciento en las exportaciones frente a igual trimestre del año anterior, con 5.834 unidades.

Ante el cierre de mercados tradicionales como Venezuela y Ecuador, las empresas nacionales han mirado a México, Centroamérica, Perú y Chile. El número de vehículos exportados el año pasado aumentó 16 por ciento y llegó a 31.400 unidades.

La japonesa Mazda sorprendió al mercado al registrar un aumento del 39 por ciento en ventas. En 2014, esta compañía dejó de fabricar vehículos en Colombia y se dedicó a la venta. Analistas dicen que el salto en el último año obedece a una agresiva política en la que priman diseños más modernos y tecnología de punta. Su otro as bajo la manga es el servicio al cliente, ya que despachan el mismo día más del 90 por ciento de los repuestos que demandan los usuarios.

El sector automotor está afrontando un periodo de transición y aún tiene espacio para crecer si se tiene en cuenta que en otras naciones de América Latina el nivel de penetración de automóviles es más alto que en Colombia. Mientras en el país se venden 104 vehículos por cada mil habitantes, en Chile se comercializan 241 y en México 289. Además, también se requiere renovar el parque automotor, que tiene una edad promedio de 15 años. No obstante, uno de los grandes problemas que afronta el sector es la falta de adecuadas vías, especialmente en las grandes ciudades, donde se está restringiendo con fuerza el uso del carro particular.

Por eso, las compañías están confiadas en que, superado este bache, competirán con más bríos. Para este año esperan cerrar con 260.000 unidades comercializadas pero para el año entrante prevén que las ventas llegarán a las 280.000.

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