Corte se abstuvo de pedir renuncia de Pretelt

Corte se abstuvo de pedir renuncia de Pretelt Foto: Archivo SEMANA

Para el Alto Tribunal sólo el Senado, en caso de que admita la acusación, tiene la competencia para suspenderlo del cargo.

Desde el momento en que la Cámara de Representantes aprobó la acusación en su contra, al magistrado Jorge Pretelt le fue cuestionada su permanencia en la Corte Constitucional. Gran parte de la opinión pública exigió su renuncia, incluso el presidente Juan Manuel Santos lo sugirió en público.

Por eso, se especulaba que en la sala extraordinaria de la Corte Constitucional celebrada este viernes, sus propios colegas pedirían, por tercera vez, en su renuncia. Pero esta petición no se produjo, los magistrados reiteraron que no tienen esa competencia, y es el Senado el único que tiene facultades para ello, en el momento en que admita la acusación de la Cámara de Representantes.

Así lo ratificaron los magistrados en un comunicado en el que, además, aseguraron que la Corte Constitucional respetará el debido proceso en el proceso que se adelanta contra el magistrado Jorge Pretelt.

"La suspensión de un magistrado, en un proceso adelantado ante el Congreso de la República, procede una vez se admita públicamente por el Senado de la República la acusación que presente la Cámara de Representantes. Entretanto, el marco constitucional y legal aplicable no prevé institución diferente con la potencialidad de privar de su investidura, provisional o definitivamente, a uno de los integrantes de la Corte Constitucional", señaló la Sala Plena.

Esto no significa un respaldo de la Corte Constitucional a Pretelt. Por el contrario, en dos oportunidades anteriores le habían sugerido dar un paso al costado para no afectar la reputación del alto tribunal. Este viernes los ministros de Justicia, Yesid Reyes, y del Interior, Juan Fernando Cristo, le insistieron en separarse del cargo.
 
El martes pasado, Pretelt recibió el más duro golpe de su carrera cuando la Cámara de Representantes aprobó acusarlo por concusión ante el Senado. Según el expediente hay evidencias de que el magistrado pidió $500 millones para, presuntamente, favorecer una tutela de la firma Fidupetrol.

Pretelt denunció presiones indebidas en su contra, incluso así se lo hizo saber a quien primero pidió su renuncia, el presidente Juan Manuel Santos. En una carta exigió del mandatario respetar el derecho a la presunción de inocencia. "Usted, señor Juan Manuel Santos, está obligado a ser respetuoso de la instituciones legalmente constituidas, Por eso, registro con  verdadero estupor el pedido que me hizo el día de ayer (jueves) a través de los medios de comunicación".

En la carta al presidente Santos, Pretelt, además, reiteró su inocencia. “Lo digo una vez más: soy inocente y por ello no voy a renunciar. Demando de usted el respeto a la presunción de inocencia y al debido proceso. La verdad está de mi lado y al margen de los vilipendios y de los prejuicios de los que he sido objeto, seguiré ejerciendo mi defensa, ahora ante el Senado”, señaló el magistrado.

El magistrado Pretelt también insistió en que el proceso en su contra ha estado lleno de "arbitrariedades" y que su permanencia en el cargo estaría determinada por las discusiones en la Corte Constitucional sobre el plebiscito para la paz. “Seguro como estoy de mi inocencia, demostraré ante el Senado que el proceso que se me adelanta está sustentado sobre unas bases falaces. Mostraré ante el país el origen del montaje en mi contra y, por supuesto, dejaré en evidencia los intereses de quienes quieren sacarme a toda costa de la Corte Constitucional para evitar que participe en la discusión del plebiscito por la paz y  de las leyes relacionadas con el proceso en la Habana”.

Pretelt sigue en su cargo. Y mientras tanto, el Senado comienza a prepararse para lo que sería el primer juicio político contra un magistrado. Precisamente, en la primera sesión del próximo año, el 16 de marzo, se elegirá la Comisión de Instrucción, integrada por siete senadores, que se encargará de recoger evidencias, practicar pruebas, entre otras actividades, y con ello vendrá la acusación formal ante la plenaria del Senado.