El lupus ataca fuerte a las mujeres en la Costa Caribe

El lupus ataca fuerte a las mujeres en la Costa Caribe Foto: comercial

Investigaciones de la Universidad Simón Bolívar sobre la enfermedad del lupus revelan una preocupante predisposición hacia esa enfermedad en mujeres jóvenes y de escasos recursos en la región Caribe.

La enfermedad del lupus y sus graves consecuencias para la salud eran poco conocidas hasta hace poco en Colombia. Y solo el esfuerzo de algunos especialistas y de varias organizaciones que empezaron a luchar contra la dolencia y a realizar distintas investigaciones al respecto, las hizo visibles desde el año 2004.

Según esos estudios, el lupus tiene una alta agresividad en la costa Caribe colombiana en comparación con otras regiones y con otros países. Ello ha llamado la atención de profesionales en ciencias de la salud de la Universidad Simón Bolívar, quienes a través del Grupo de Investigación en Nefrología, en coordinación con la Clínica de la Costa, el apoyo de la Asociación Científica Nefrólogos del Caribe y el soporte de un grupo de genetistas de diferentes universidades, han realizado diversas investigaciones desde el año 2008 hasta el 2016 para llegar a conclusiones que develan las principales causas de la agresividad de la enfermedad en la región.

Sol, pobreza y desprotección

Hasta la fecha, han estudiado 470 casos de personas con lupus y nefritis lúpica y, a través de la plataforma informática Nefrored realizaron un completo registro que tiene en cuenta de qué zonas provienen los pacientes.

Dentro de los resultados obtenidos por las investigaciones, se encontró una alta carga de esta enfermedad crónica y autoinmune en mujeres jóvenes y de escasos recursos que habitan en la región Caribe.

Adicionalmente, se evidenciaron algunos factores que indican riesgo de padecer de lupus como la pobreza extrema, vivir en zonas desprotegidas, las mezclas étnicas, la exposición al sol, embarazos y abortos a temprana edad y ciertos factores hereditarios.

Una de las investigaciones más recientes se desarrolló con 30 pacientes de la región–la mayoría (93 por ciento) mujeres– atendidos entre 2014 y 2016 en el servicio de nefrología de la Clínica de la Costa.

Una de las conclusiones es que la enfermedad predomina en la adultez joven (30 a 40 años) en el 40 por ciento de los pacientes. Además, que el 47 por ciento de ellos eran mujeres en edad reproductiva, lo cual podría explicarse por los cambios hormonales que experimentan durante la adolescencia, embarazo y periodos menstruales que afectan el balance del sistema inmunológico.

El grupo de investigación también estableció que la situación económica agravaba la cobertura de las necesidades básicas de los enfermos, imposibilitándoles, entre otras cosas, una alimentación adecuada y una atención oportuna en un centro médico.

¿Cómo se genera el lupus?

Como factores causales de esta enfermedad, los investigadores aducen un origen inmunológico y hormonal, como por ejemplo una alta concentración de estrógeno que predispone a la enfermedad. También señalan factores genéticos e incluso ambientales como causales relacionadas con la enfermedad.

Para el doctor Gustavo Aroca, director del Grupo de Investigación en Nefrología de la Universidad Simón Bolívar, el lupus puede afectar el sistema nervioso central, el sistema hematopoyético, las articulaciones, la piel, el pulmón, el corazón y el riñón. “Cuando el lupus afecta el riñón se llama nefritis lúpica y es una de las complicaciones más graves de esa dolencia, con una prevalencia del 65 por ciento, y es la causa más importante de muerte, que ocurre en los cinco primeros años de la enfermedad”, explica.

Al respecto el Grupo Latinoamericano de Estudio del Lupus- GLADEL, ha realizado un estudio con más de 1500 pacientes en donde el 60% tiene problemas renales. La prevalencia de la nefritis lúpica es más alta en mujeres en comparación con los hombres,  y en los hombres es de mayor gravedad.

Síntomas preocupantes

Según la Federación Española de Lupus, existen situaciones detonantes de la enfermedad para personas que sean susceptibles de padecerla, tales como la pubertad, la menopausia, el dar a luz, una infección vírica, la exposición solar, un trauma o luego de un tratamiento prolongado con ciertos medicamentos. Es lo mismo que sucede en personas con antecedentes familiares de otras enfermedades autoinmunes, como esclerosis múltiple o artritis reumatoide.

La agremiación también cita síntomas comunes, aunque aclara que las manifestaciones son variadas: dolor en músculos y articulaciones, eritemas permanentes en las mejillas, problemas de riñón, fatiga extrema y debilidad, úlceras bucales o nasales, riesgo de abortos espontáneos, pérdida de cabello, eritemas solares, depresión, síntomas gripales y/o sudoraciones nocturnas, mala circulación sanguínea, anemia y enfermedad mental.

Pronóstico a tiempo

El Grupo de Investigación en Nefrología de la Universidad Simón Bolívar propone, por ello, un modelo de gestión en salud para la región Caribe que permita a los pacientes obtener un pronóstico adecuado y oportuno.

El grupo midió el impacto social y sanitario de la enfermedad. “La enfermedad debe tener un manejo interdisciplinario de parte del médico, el nefrólogo, el sicólogo y el trabajador social. El modelo que proponemos se centra en la atención integral del paciente desde que se incorpora a la clínica y se evalúa su calidad de vida, y en la incorporación al tratamiento de tecnologías modernas”, afirma el doctor Aroca.

Este modelo de gestión está basado en un aporte científico importante que permite evaluar el riesgo y las complicaciones de la enfermedad, pero también uno social que, con el tiempo, reducirá costos en los sistemas de salud.