Fabriana Arias, la historia de la mejor patinadora del mundo

La patinadora ganó la medalla de oro en la prueba de los 20.000 metros en los World Roller Games. Así fue su ascenso para ser la mejor del país en este deporte.

En Naijing, China, Fabriana Arias ratificó que es la mejor patinadora en línea del mundo. La colombiana de solo 22 años se quedó con el oro la prueba de los 20.000 metros, una de las más importantes de World Roller Games que se disputan en el país asiático, uno más de su innumerable lista de logros en el que el más importante es haber sido la mejor deportista de los Juegos Mundiales 2017.

Fabriana aún no sabía leer cuando dio sus primeros pinitos en el patinaje. A los 4 años se inició en este deporte como una actividad extra después de sus jornadas en el colegio de su natal Rionegro. Fue un amor a primera vista pues la emoción de las carreras le hacía olvidar el dolor de las caídas que sonta recurrentes en esta disciplina.

Desde sus comienzos en los patines se sintió como pez en el agua y después de empezar en el patinaje artístico decidió dar el salto a la velocidad. A los 8 años no tenía rival por lo que su motivación para seguir corriendo fue creciendo a medida que sumaba medallas por sus logros en las carreras.

Pero más allá de la adrenalina que experimenta, la principal motivación a la hora de competir es la satisfacción de ganar. Según ella misma en la pista se llena de “emoción, pasión, hambre de demostrarme a mí misma de que con la ayuda de Dios y el trabajo que hecho en tantos años siempre va a haber un fruto que es ganar y ser victoriosa y eso es lo que más me gusta”.

Y es que no han sido pocos los logros que tiene Fabriana en su palmarés. Uno de los más importantes lo logró en los Juegos Mundiales de Cracovia 2017, en donde fue distinguida como la mejor deportista de este evento que reúne los mejores exponentes de las disciplinas que no hacen parte de los Juegos Olímpicos.

En este certamen logró un cinco medallas, tres de oro en las pruebas de 10.000 metros puntos y 15.000 metros eliminación en la pista, así como en estos 10.000 metros puntos de la ruta, y dos de plata en los 500 y 1000 metros velocidad de la pista, por lo que es una patinadora dominante y completa al tener buenos resultados en mediofondo, fondo y hasta velocidad.

Con estas cinco preseas lideró a la delegación colombiana que terminó en el sexto lugar de la tabla de medallería con un total de 21 metales logrados por los representantes del país. 

Ella califica esta actuación como una de las más importantes de su vida. “Los juegos mundiales fueron una experiencia espectacular son como mis juegos olímpicos” dice la patinadora que a los 24 años fue la reina de los Juegos en Polonia.

“Me esperaba ser la reina de los juegos. Cuando vi los cuadros de medallería había muchos con 3 medallas pero nadie con tres de oros entonces ya asumía que me iba a ganar esa distinción. Fue algo maravillosos, todo el mundo quiere ser campeón mundial. Pero ser la mejor deportista entre tantos deportes es algo que no se puede describir con palabras y un sentimiento de orgullo muy grande” explica la patinadora antioqueña.

Colombia es una potencia para el patinaje en línea ganando 14 de los últimos 17 Mundiales. El deporte en el que el país ha sido más dominante en la historia. Ni siquiera los éxitos alcanzados por los ciclistas o los pesistas se acercan a lo hecho por los patinadores nacionales.

Por este motivo, los colombianos siempre han anhelado que este deporte haga parte de los Juegos Olímpicos pues si fuera el caso serían muchas más las medallas que alcanzarían los deportistas del país.

Sin embargo, ese momento no ha llegado y varios patinadores que dominaban en el ciclismo en línea han preferido practicar patinaje sobre hielo con la ilusión de lograr una medalla en los Juegos Olímpicos de invierno.

Julián Rivera fue el primer arriesgado en jugársela en el hielo y lo ha seguido una nueva generación que tiene cinco corredores - Pedro Causil, Mario Valencia, Andrés Campo y Daniel Zapata- entrenando en Canadá con el llamado Team Colombia.

Pero algo sucedido en el pasado año enciende la luz de esperanza para que el patinaje en línea llegue a ser deporte olímpico. El Comité Olímpico Internacional determino que este deporte entrará a hacer parte de los Juegos Olímpicos de la Juventud, que es un primer paso para que en el futuro lleguen a los de mayores.

“Hay tantos deportes que es muy complicado que todo estemos incluidos en un mismo evento. Tiene que haber deportes que queden fuera del ciclo olímpico, lastimosamente somos nosotros. Pero estamos dando un paso muy grande con la participación en los Olímpicos de la Juventud”, explica Fabriana que tiene la ilusión de intacta de algún día ganar una medalla olímpica.

La reina de los juegos tuvo la oportunidad de primera mano de dar a conocer su disciplina a Thomas Bach. “Estamos abriendo un camino. En los pasados Juegos Mundiales, estuvo el presidente del COI (Thomas Bach) visitándonos y se dio cuenta que hay muchos países fuertes en el patinaje y el espectáculo que son nuestras carreras. Creo que es una gran oportunidad para nosotros y que en Paris 2024 seamos olímpicos”.

Para mantenerse como la mejor de Colombia y el mundo Fabriana debe seguir un demandante régimen de entrenamientos que puede combinar hasta tres sesiones en las que trabaja con bicicleta, gimnasio y patinaje.

Pero ella reconoce que para alcanzar los éxitos que ha obtenido hasta ahora no son solo resultado del trabajo sino que para ella hay intervención divina a la hora de las competencias.

“Dios me  da la fuerza que necesito para salir a la pista y la vez la tranquilidad de tomar las mejores decisiones y me guía hacía la victoria. En los momentos que estoy muy mal me da la confianza para tener la fuerza y terminar victoriosa”, explica la ciclista que siempre se pone en manos del todopoderoso antes de cada carrera.

Fabriana es un ser muy espiritual y a pesar de las arduas jornadas de entrenamiento aprovecha cuando no está llevando el tricolor nacional a los podios del mundo para meditar y pintar que es su hobby favorito.

“Cuando no lo estoy patinando me gusta mucho pintar y escuchar audios de relajación. Meditar, concentrarme en la respiración, llenarme de luz y de amor y llenarme de tranquilidad”, dice la corredora que transmite esta buena vibra con todos los que comparte.

El poco tiempo que le queda también lo aprovecha en un emprendimiento. Se trata de Alma Skate una marca de ropa deportiva principalmente para patinadores. Este proyecto lleva tres años y ha tenido muy buena acogida de sus seguidores.

Fabriana está muy orgullosa de su disciplina y de los deportistas colombianos por lo que no se guardó nada cuando se conoció sobre la disminución del presupuesto para el deporte en el país en 2018.

“No podía creer que después de tantos triunfos que le hemos dado al país, después de los Juegos Olímpicos y lo que hicimos en los Juegos Mundiales, se quiera disminuir nuestro presupuesto. Nosotros necesitamos más apoyo y también para las personas que vienen abajo que vienen creciendo y quieren lograr lo que nosotros ya hicimos”.

Afortunadamente esta situación se resolvió a favor de los deportistas que tuvieron que manifestarse exigiendo por sus recursos por lo que podrán competir en las competencias de su ciclo olímpico con normalidad.  

Entre ellos estará Fabriana seguirá luchando para darle triunfos al país y a la espera de que algún día las medallas que consiga sean olímpicas.