Corte Constitucional lanza SOS por los Nasa

Los Nasa han sido víctima de 23.200 violaciones a los derechos humanos en los últimos 20 años. Foto: Álvaro Cardona / Centro de Memoria Histórica.

Según el alto tribunal, los indígenas caucanos deben ser tema de discusión del proceso de paz. La corporación ordenó así cumplir medida cautelares de la CIDH en favor de esa comunidad.

Según la Corte Constitucional la relación entre la fuerza pública y la comunidad Nasa y el respeto por su guardia indígena deben ser tratadas en las negociaciones de paz en La Habana (Cuba) (Lea: En medio del conflicto armado del Cauca, los Nasa tejen paz)

Por medio de una acción de tutela que proyectó la magistrada María Victoria Calle, esa corporación ordenó a diversas entidades del Estado tomar medidas efectivas para preservar la vida y la seguridad de ese grupo aborigen, cuya existencia física y cultural estaría en riesgo, por no haberse cumplido a cabalidad las tres medidas cautelares ordenadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en favor de 41 líderes Nasa y a cuatro de sus resguardos.

Según datos proporcionados por la propia Corte Constitucional, este grupo indígena caucano ha sido víctima de 23.200 violaciones a los derechos humanos en los últimos 20 años, lo que explica por qué la CIDH ordenó protegerlos de actos abusivos que han cometido en su contra agentes de la fuerza pública y grupos armados que ven en ellos un obstáculo para el desarrollo de sus programas de economía ilegal.

El alto tribunal recordó que en contra del pueblo Nasa se han cometido agresiones que han dejado 20.800 desplazados, 650 homicidios, 550 heridos, 500 detenciones ilegales, 250 amenazas, 150 masacres, 100 desapariciones, 100 casos de reclutamiento forzado de menores, 60 casos de tortura, 25 suicidios y 15 casos de violencia sexual.

Además, el alto tribunal explicó que organizaciones como el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) y la Asociación Nacional Indígena del Norte del Cauca (ACIN) han visto a sus líderes caer amenazados o sufrir amenazas por tratar de defender los intereses de los integrantes de los resguardos.

Para la Corte, el conflicto armado, el narcotráfico, la minería ilegal y la falta de la gestión de las entidades del Estado para proteger como debería los intereses de esa comunidad los tiene al borde de desaparición física y cultural, por lo que urge establecer un plan de salvaguarda en favor de los aborígenes.

El organismo judicial encontró que si bien las autoridades han tomado algunas medidas de seguridad a raíz de las determinaciones de la CIDH no se ha hecho lo suficiente para contener los efectos negativos de los excesos de los que son víctima los Nasa, avocados a la pérdida creciente de su cosmovisión, sus valores culturales, su soberanía alimentaria y su identidad.

“De hombres de paz a víctimas de la guerra, y de víctimas a ser acusados de colaboradores. De plenos dueños de su destino a ser considerados incapaces, y de incapaces a “obstaculizar” el progreso. Su vida comunitaria da testimonio de años de explotación, despojo, humillación y desprestigio”, dice el fallo de la Corte, al poner en evidencia el estigma que corre sobre ellos por tratar de resistirse a ciertas actuaciones de la fuerza pública.

Para solucionar la problemática, la corporación ordenó a los ministerios del Interior y el de Relaciones Exteriores, así como a la Unidad Nacional de Protección tomar medidas para impedir que los resguardos Nasa de Toribío, San Francisco, Tacueyó y Jambaló sigan siendo blanco de los grupos armados.

Entre los planes a seguir, se debe implementar un plan para procurar que los agentes de la Fuerza Pública tengan un conocimiento mayor acerca de las costumbres y las convicciones de estos pueblos, buscando, principalmente, mejorar las relaciones entre los efectivos del Ejército, la Policía y la Guardia Indígena.

Además, según la Corte, es imperioso construir proyectos que permitan la preservación y la exposición de la cultura Nasa, mediante “emisoras de difusión de la cultura Nasa, espacios en canales regionales para el mismo fin y  construcción de museos de la memoria o espacios similares”.