Se aplaza decisión sobre Fast Track en la Corte Constitucional

Se aplaza decisión sobre Fast Track en la Corte Constitucional Foto: León Darío Peláez / SEMANA

El magistrado Gabriel Eduardo Mendoza pidió la rotación del expediente. Decisión sobre el Acto Legislativo para la paz queda para el 12 de diciembre.

Sin consenso terminó después de una larga jornada, la discusión de nueve magistrados de la Corte Constitucional para definir el futuro del Fast Track, el mecanismo diseñado por el Gobierno para implementar el acuerdo de paz

Ya van dos días de duras discusiones en el piso quinto de la Corte. Al final de la tarde de este viernes, el magistrado Gabriel Eduardo Mendoza pidió rotación del expediente para estudiarlo en detalle. El veredicto final se tomaría el lunes 12 de diciembre.

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Esto significa que a estas alturas, cuando ya se llevó a cabo una refrendación del acuerdo por la vía Congreso, el trámite de las leyes que implementarán los acuerdos queda en el congelador hasta que la Corte se pronuncie. 

Aunque en la mayoría de puntos sobre el Acto Legislativo hay acuerdo, son los temas de cuándo puede entrar en vigencia y la definición de refrendación popular, los que tienen a este tribunal dividido. 

"La Corte Constitucional, luego de deliberaciones intensas, concluyó que la ponencia debía recoger las diferentes posiciones planteadas sobre el tema por las magistradas y magistrados, para ofrecer una respuesta que busque mayores acuerdos sobre un asunto de gran trascendencia nacional", informó el alto tribunal a través de un comunicado.

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La Corte Constitucional estudia una demanda contra el Acto Legislativo para la Paz, que creó un trámite especial para implementar los acuerdos de paz en el Congreso. Para ello estableció un Fast Track, que permite aprobar reformas constitucionales en cuatro debates, y crea facultades extraordinarias para el Presidente de la República. Sin embargo, condiciona la entrada en vigencia de este mecanismo a que haya una refrendación popular del acuerdo de paz. 

El asesor jurídico del Gobierno Yesid Reyes, pidió a la Corte que en el marco del estudio de esta demanda tumbe el artículo quinto que obliga a una refrendación popular, sin embargo, este aparte de la norma no fue demandado por que buena parte de los magistrados están reacios a acoger esta solicitud. 

Pero aun no se puede descartar ninguna ruta. De hecho, en el artículo primero del Acto Legislativo, en el que se crea el Fast Track, también se asegura que este mecanismo especial tendrá como duración seis meses, "contados a partir de la entrada en vigencia". Y la pregunta que intentan responder los magistrados es ¿cuándo entra en vigencia?. 

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De un modo u otro, lo que la Corte tiene en manos es la decisión quizá más importante para que el proceso de paz pueda continuar su trámite. De darle validez a la refrendación por la vía del Congreso, le daría la seguridad jurídica que necesitan las partes para comenzar a tramitar los desarrollos normativos. Pero de no hacerlo el proceso podría entrar en una crisis insuperable. 

En este momento está lista para ser radicada en el Congreso la Ley de Amnistía e Indulto, sin embargo, sin el mecanismo especial activo tocaría acudir al trámite ordinario. Lo que implica el doble de tiempo de trámite y que su articulado no se vote en bloque, sino que pueda ser debatido y decidido punto por punto. Es decir, como lo aseguran expertos, la negociación de la paz se trasladaría al Congreso.

En la Corte, la discusión no ha sido fácil. Para un sector importante, abrir la puerta para refrendar por la vía del Congreso sentaría un precedente con graves consecuencias a futuro. Y teniendo en cuenta que cinco magistrados de nueve, terminan su periodo en unos meses, no es el mensaje que le quieren mandar al país. 

Estan bajo estudio toda clase de fórmulas sin que haya consenso en ninguna. Lo que es claro, es que ante un pulso de cuatro-cuatro en los puntos críticos, sería Gabriel Eduardo Mendoza el voto que terminaría marcando la decisión final alrededor de la paz.

Precisamente este magistrado, a quien es difícil de ubicar en el ala conservadora o progresista de la Corte, lleva dos días escuchando las intervenciones sin sentar una posición al respecto. Así que la pregunta más repetida esta semana sera: ¿Cómo votará Mendoza?