Martes, 2 de septiembre de 2014

El arte de regalar

| 1995/01/01 00:00

El arte de regalar

Lúzcase en esta Navidad con los regalos para sus seres queridos.

Existen personas con un talento natural para comprar regalos para los demás. Siempre parecen encontrar el regalo ideal, en el color y el tamaño perfectos. Pero para muchos de nosotros, regalar es un trauma. Nuestras inseguridades nos dominan y nos preocupamos más acerca de lo que el regalo va a reflejar de nosotros. En realidad debemos pensar en que el regalo refleje nuestro sentimiento por la persona para quien lo estamos comprando.



PARA LAS MUJERES



Lo que un hombre debe recordar cuando compra un regalo para una mujer, no importa qué tan próspera sea ella, es que ella quiere un regalo que le diga que usted la aprecia como mujer y como amante y no uno que celebre su papel de madre o de ejecutiva. Existen pocas mujeres en este mundo que prefieran un sofá nuevo a un anillo de rubíes o a una camisa de noche de seda negra (puede protestar al principio, pero fíjese cuánto la usa). Recuerde que las transacciones emocionales más importantes son aquellas entre marido y mujer y éstas afectan todas las relaciones en la familia y aun fuera de ella. Haga feliz a su mujer si usted quiere a cambio un hogar feliz.

La mujer puede querer su casa y gustarle un nuevo juego de ollas y hasta una antigüedad, pero apreciará más un regalo que refleje su personalidad y comprado más con esmero que con un sentido práctico, porque resulta fácil o es necesario.

Una última advertencia: no compre perfumes, porque denota falta de imaginación y, si le compra uno nuevo, puede no gustarle. Los perfumes son muy personales, todo el mundo tiene gustos diferentes y alguna mujer puede sentirse insultada porque a usted no le gusta su aroma.



PARA LOS HOMBRES



eñoras, cuando compren algo para un hombre recuerden que los hombres son prácticos. Al menos en apariencia. Por dentro quieren que se les recuerde como estupendos amantes, el Tarzán para Jane, grandes atletas y padres fabulosos. Aunque no lo sean, la Navidad no es el momento de destruir sus ilusiones.

Los hombres colombianos por lo general son apegados a su casa, a la mayoría les gustan los detalles de flores y colores vivos y antigüedades a su alrededor. Muchos han manifestado su gusto por las alcobas femeninas, con pintas de flores y cojines de encaje. Pero, una vez fuera de casa, quieren proyectar la imagen del macho.

También existe el hombre que ama los juguetes, el que compra el último aparato, el primero en su edificio u oficina en tener el último accesorio para el estéreo o la cámara fotográfica más novedosa. Para ellos es fácil comprar porque saben cómo funcionan las cosas desde el momento en que abren la caja. Conténtense señoras si tienen uno de estos hombres, pues no se imaginan cuántos hombres hay por ahí que todavía no saben manejar un control remoto.

¿Entonces, qué se debe tener en cuenta al comprar para su hombre? Trate de combinar ambos aspectos de él, algo que mejore su imagen como un nuevo traje. O nuevos palos de golf que lo hagan sentir un mejor atleta. O piense en algo que los dos pueden hacer juntos o en familia. Así, todos salen ganando.

DINERO espera que las páginas siguientes le faciliten la compra de sus regalos. Feliz Navidad. Adriana Foglia.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×