Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×
Semana.com | Artículos de Jesús Pérez González-Rubio

Opinión

  • Jesús Pérez González-Rubio

  • 2017/12/11 22:27

    ¿Golpe de estado?

    Fueron muchos los acontecimientos que caracterizaron los últimos días. El lunes de la semana anterior el presidente del Senado, un hombre moderado y amigo del Proceso de Paz, actuó, sin embargo, por fuera del orden jurídico establecido al sostener que 50 no es la mayoría decisoria sobre 99, mayoría que coincide con el quórum mínimo para decidir.

  • Existen entonces diferentes tipos de mayorías consagradas en la Carta en los artículos 135, 146, 148, 150, 151, 153, 190, 258, 375, 377 y 378. Sin embargo, no todas las situaciones en las que la Constitución usa las mayorías, lo hace en forma homogénea.

  • Decía Álvaro Gómez que el colombiano era “un pueblo conservador que tenía la mala costumbre de votar liberal”. Esa “mala costumbre” desapareció desde hace cierto tiempo, particularmente desde cuando un candidato a la Presidencia de la República casi no pasa el umbral, y el domingo pasado, cuando la votación válida para escoger candidato no llegó a 700.000.

  • He dicho que Vargas Lleras no le ganará este pulso a Uribe, lo que probablemente impedirá que llegue a la segunda vuelta y a la Presidencia en 2018. Pero asalta mi memoria el sabio y hermoso proverbio del pueblo de Ashanti: “Nadie puede escribir la historia de la próxima aurora”.

  • Uno no sabe a qué atenerse: si es que el doctor Rodrigo Rivera no se ha leído los acuerdos, o peor aún, no se ha leído el A.L. No.1 de 2.017, o está en campaña contra la implementación de los Acuerdos de Paz, como sistemáticamente lo hizo, en su momento contra el proceso, desde el Ministerio de Defensa, el doctor Juan Carlos Pinzón quien usaba el mismo lenguaje del Centro Democrático en contra de los guerrilleros con sus descalificaciones subidas de tono que buscaban crear un ambiente hostil al proceso.

  • Los artífices de semejante insensatez han generado una crisis que afecta a toda la sociedad catalana en la medida en que la ha dividido y creado un gran distanciamiento entre sus gentes.

  • Señalaba en escrito anterior cómo, de conformidad con el a.2° numeral 2 de la ley estatutaria No.1806/16, el Plebiscito que se votó el 2 de octubre fue un “Plebiscito por la paz”, y que como tal lo fue sobre un derecho fundamental lo que resulta constitucionalmente reprochable. Por la misma razón era inadmisible jurídica y políticamente hablando el referendo propuesto por la senadora Viviane Morales destinado a discriminar en contra de solteros, solteras y parejas homoparentales. Frente a la llamada “democracia de mayorías” que implica la peligrosa posibilidad de arrasar con los derechos de las minorías, los demócratas liberales oponemos “la democracia de los derechos”.

  • Se cumplió el pasado 2 de octubre un año del Plebiscito sobre la paz firmada con las Farc. Mediante este, esta fue sometida por el presidente a la suerte del voto popular, a una consulta que según el a.2° del proyecto de ley estatutaria (No.094 de 2.015 Senado, 156 de 2.015, Cámara. Ley Estatutaria 1806/16) en sus numerales 2 y 3 era un “Plebiscito por la paz”. Sí, un “Plebiscito por la paz”. Fue un riesgo innecesario y en mi opinión inconstitucional porque esa paz firmada con las Farc es una aplicación concreta del derecho constitucional fundamental consagrado en el a.22 de la Carta según el cual “la paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”.

  • Estos son en mi opinión los criterios a partir de los cuales se debe buscar un consenso alrededor de las reformas.

  • Para frustrar el intento de devolvernos a la violencia del pasado, es necesario crear una fuerza electoral lo más amplia posible en la que participen todos quienes apoyan la paz, todos los demócratas y liberales de ideas, aún a costa de que los exguerrilleros vayan al Congreso y no a la cárcel.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.