Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/27/2001 12:00:00 AM

Anécdota obregoniana

Acabo de leer en la edición 1000 de SEMANA el reportaje a Gabo, al recibir éste el premio Nobel. Existe una anécdota, que pocos conocen y que pienso este es el momento de decirla.

Acabo de leer en la edición 1000 de SEMANA el reportaje a Gabo, al recibir éste el premio Nobel. Existe una anécdota, que pocos conocen y que pienso este es el momento de decirla.

Recién había Alejandro pintado su autorretrato y además, ya lo había fusilado, con un tiro en uno de sus ojos, cuando llegó Gabo a visitarlo.

Subieron los dos al taller y se pusieron a conversar y a tomar ron.

Gabo no hacía sino mirar el cuadro. Alejandro lo notó y en un momento dado, le dijo: “So gran carajo, si quieres el cuadro, tómalo. Algún día le arreglaré lo del ojo”. Algún tiempo después, Alejandro fue a Coral Gables a visitar a nuestros padres y antes de regresar a Cartagena, resolvió ir a Ciudad de México y arreglar el ojo al célebre cuadro. Llama insistentemente a la casa de Gabo, pero la línea está ocupada por más de dos horas. Mi hermano se supone debe de estar dañada y decide entonces coger un taxi e ir a la casa de su amigo. Al llegar, nota que toda la cuadra está llena de carros y que además existe un constante tráfico de flores que entran a la casa. La reacción de Alejandro fue la siguiente: “Mierda, con razón. Se murió Gabo”.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1842

PORTADA

La voltereta de la Corte con el proceso de Andrade

Los tres delitos por los cuales la Corte Suprema procesaba al senador se esfumaron con la llegada del abogado Gustavo Moreno, hoy ‘ad portas’ de ser extraditado. SEMANA revela la historia secreta de ese reversazo.