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| 7/12/2014 12:00:00 AM

Cartas

"Colombia necesita una verdadera oposición. Ojalá ejerzan con lealtad." Luz María Linares, Cali.

Portada discutida

SEMANA es una importante revista leída por mucha gente debido a sus excelentes contenidos, pero no puedo comprender  la escogencia de las carátulas. 

Todavía estamos en la burbuja de felicidad que nos ha dado nuestra Selección, pero qué decepción cuando recibí este domingo 6 de julio la revista n.°1679 con el título ‘La nueva derecha’. ¿Por qué no haber publicado la  bellísima y emotiva foto de Pékerman consolando a James que está en la sección Deportes? Es verdad que la revista  ha publicado artículos sobre nuestra Selección, pero la llegada y sobre todo el agradecimiento que les debemos a la Selección habría sido genial y no bajarnos tan bruscamente a la realidad política y a las portadas de SEMANA que son casi siempre políticas. 

Shetina Lavoix
Medellin

Vergüenza mundial

Leyendo la revista n.° 1678, en la página 26 hay un artículo titulado ‘El gran arranque de América’,  y en un párrafo de la segunda columna dice:  “…Brasil venció a Croacia con la ayuda del árbitro que le regaló un penal cuando el partido estaba empatado a un gol”. Esto me da pie para hacer el siguiente comentario acerca del partido Colombia-Brasil, disputado el día 4 de Julio pasado. ¡Qué partido tan sucio! Jugó Brasil con 15 hombres: 11 jugadores, el árbitro, dos jueces de línea y la mafia de la Fifa, todos de su lado, así de claro. Se robaron el partido a punta de patadas y con la complicidad clarísima del árbitro, que fue un cínico, un descarado, un sinvergüenza, que a excepción de unas dos o tres llamadas de atención a los brasileños, todas las faltas de Colombia fueron sancionadas. Y qué decir de la grave falta cometida por el arquero Julio César, que era para tarjeta roja y expulsión, pero no, solamente le sacó una desteñida tarjeta amarilla y siguió en el partido como si nada. Qué vergüenza de partido; con compra de árbitros, jueces de línea y ayuda de la Fifa, no se gana un partido, eso se llama deshonestidad, falta de respeto con el otro equipo, con el público y con el mundo. Simplemente, repito, se robaron los brasileños el partido; Colombia ante semejante farsa y juego sucio, se desconcentró, se descompuso y perdió esa efectividad, colectivismo y alegría que había mostrado a través de todos los partidos; masacraron al equipo colombiano a punta de patadas. Y como al momento de escribir este comentario aún faltan algunos partidos, me atrevo a decir que si ese Brasil que jugó con Colombia va a quedar de campeón (que no lo dudo pues es el equipo de la Fifa), qué decepción, ganar un campeonato comprado. Este Brasil no es el de otros tiempos, que ganaba con jerarquía, con buen fútbol y con honestidad; y esto lo digo con conocimiento de causa porque he visto muchos mundiales y nunca me había tocado ver tanta suciedad y deshonestidad. Lo que vimos el 4 de Julio fue la apología al juego sucio, comprado, manipulado por la Fifa, dispuesto a arrasar con todo con tal de ganar. Así no se ganan los partidos señores brasileños, tengan más altura, como sí la tuvo Colombia, que perdió con dignidad y honestidad.

Alba Jaramillo Restrepo
Medellín

Simple caudillismo

En la edición n.° 1679 de SEMANA, el artículo ‘La nueva derecha’ menciona que la derecha ha sido refundada en cabeza de Álvaro Uribe y su Centro Democrático y dice que uno de sus mayores méritos es lograr altas votaciones a la Presidencia y al Congreso sin ocultar sus ideologías de derecha. Se dice que el término derecha ha sido históricamente satanizado y resaltan que ni los conservadores más recalcitrantes se atreven a usarlo por temor a ser alineados con los paramilitares.

Debo decir que esa afirmación sobre Uribe y su movimiento no es del todo cierta. Uribe y sus amigos tampoco se atrevieron a calificarse de derecha y por eso enmascararon su movimiento de centro, de ahí el nombre Centro Democrático. Este movimiento es simple caudillismo que sigue las directrices de su mentor, fundador, guía espiritual y terrenal, Álvaro Uribe. De ahí que hasta último minuto hayan intentado llamarse Uribe Centro Democrático.

El próximo Congreso ya nos dirá si el vínculo que los une es tan fuerte como pretende serlo.

Víctor Andrés Valencia Samper
Bogotá

Están a mano

En la edición n.°1679 del 13 de julio de 2014 en la sección de cartas, leí al señor Armando de Jesús Niño, quejarse ante una opinión del señor Antonio Caballero, donde él se sintió aludido por que el señor Caballero llamó a las personas que acompañan al señor Álvaro Uribe, secuaces, debo yo no compartir la opinión en ese sentido del señor Caballero, pero sí debo decirle algo al señor Niño. Llevo 12 años pensando diferente a las tesis del señor Uribe y por esto los uribistas me llaman guerrillero, cosa injusta por demás, así que señor Niño estamos a mano, eso sí el señor Caballero fue más cordial con usted que los uribistas conmigo.

John Hader Berrío
Medellín

Tomar en tienda 

Sobre El artículo ‘¿Condena Exagerada?’, revista SEMANA, edición n.° 1679. En primer lugar, hablar de exageración de condena, en el Caso AIS-Arias, implica una cuantía, lo cual en este caso aún no se ha proferido, por lo tanto es, por lo menos, anticiparse a los hechos.

En segundo término, si bien el señor Arias, supuestamente, no se robó un peso, sí está probado que direccionó ciertos dineros a sectores que, curiosamente, apoyaron con aportes económicos su posterior campaña presidencial (Ver nota D. Coronell, P. 16, en donde él mismo no niega que esto sucediera, sino que intenta un esguince legal). Por lo tanto, recibió beneficios económicos de ‘rebote’. Eso, para ustedes, no es delito… Era su derecho, como clase dirigente que es, está en su derecho de aprovechar su posición y su poder de decisión. Pero, al parecer, la Ley dicta otra cosa.

Independientemente de que fuera una práctica habitual, la función pública no puede ser redil para cometer delitos y salirse con la suya, so pretexto de que fueron “de buena fe”, o de que “todos lo hacen”.
 
En suma, lo que se sugiere en su artículo es el tipo de mentalidad que tiene a este país estancado en el atraso y la descomposición, y fuente de inequidad y violencia: que la clase dirigente puede cometer delitos, pero estos deben considerarse errores administrativos, y que beneficiarse de su posición en el Estado para favorecer a terceros y luego cobrar la cuenta políticamente, “lo hace todo el mundo”, por lo cual no debe castigarse.

Bien me decía mi abuelo que en Colombia solo hay dos delitos: tomar en tienda y robar poquito.  

Álvaro Javier Botero Cadavid
Medellín

Impulso a la ciencia

He leído con mucho interés la publicación de esta semana titulada ‘Tiempo de Ciencia, Investigadores Eméritos 2014’, en la que SEMANA y Colciencias muestran por qué Colombia está en un momento muy especial para el impulso de la ciencia, la tecnología y la innovación, postulado con el que estoy plenamente de acuerdo.  

Juan Sebastián Betancur, embajador en Italia 
Roma

Error geográfico

Buenas tardes señores de la revista SEMANA soy Juan Andrés Eslava Blanco, tengo 9 años, hoy en mi casa recibimos la revista SEMANA, y me senté a revisarla, y encontré que en la edición n.° 1679, en la página 24, donde hay una gráfica del mapa de Colombia, se equivocaron porque al departamento de Vaupés le pusieron Guainía y al departamento de Guainía le pusieron Vaupés.

Espero sea corregido.

Juan Andrés Eslava Blanco
Medellín
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