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| 1/17/2015 10:00:00 PM

Cartas

"Yo me uno con valor: todos somos Charlie" Pedro Castillo C., Bogotá.

Estado versus religión

Sobre su portada de la edición n.º 1706: la mezcla entre Estado laico y confesional es la causa de la pérdida de libertad, del déficit de derechos intrínsecos a la persona humana. El Estado es un factor de unión de los nacionales, la religión de unos pocos; el Estado laico debe ser democrático, diverso, garantista. La religión es personal, un acto privado perteneciente al estado espiritual del creyente. El Estado es diverso, flexible en su normatividad, cambiante en su Constitución según las necesidades. La religión es inflexible, infalible, no es moderna.
No solo Francia está en peligro, sino toda Europa. El terrorismo religioso es un peligro muy superior, porque quien lo aplica cree tener en su inmolación ganado un paraíso o un cielo; por lo tanto, cuestiona la autoridad democrática del gobierno y los que no están de acuerdo con ello son infieles.

La respuesta de París a los terroristas fue un acto de valentía y de derrota al miedo, pero no debe quedarse ahí; tiene que ir más lejos, culturizando el pensamiento del inmigrante e inculcándole teorías de soberanía y laicidad de los Estados. También subyace un problema grave pero manejable: la discriminación hacia el inmigrante, pero esto es más fácil de solucionar para que se respete la dignidad del ser humano, venga de donde viniere.

El islamismo radical es un monstruo de mil cabezas, difícil de domar, dispara escondido dentro de la multitud que lo tolera. El terrorismo es una constante en él, pero no es muy claro cómo se debe atacar o reducir, es un conflicto en ascenso pero que no podemos frenar con eficacia.

Norberto Ortega Vargas
Pasto


No más Charlie

Como era de esperarse, la totalidad del espacio disponible en los medios se ocupó con la noticia de la absurda masacre de París, repudiada por todos y analizada desde los ojos de los que nos creemos los buenos. Pero solamente Antonio Caballero en su columna ‘Civilización y barbarie’ nos recordó que existe el otro, el que piensa distinto. Nos rasgamos las vestiduras porque consideramos violentada nuestra libertad de expresión, sin considerar que esta termina donde herimos al otro. No podemos fijar, sin embargo, este lindero, si no reconocemos que el otro existe, y respetamos las creencias diferentes. No todos somos Charlie. Creemos que pisotear culturas, ridiculizar religiones, injuriar razas y atacar países está dentro de los límites de nuestra libertad, y la ironía, la burla, el insulto y la sátira son formas legítimas de nuestra expresión.

Somos herederos de nuestros odios, dueños de nuestras rabias, y esclavos de nuestras reacciones. Y ya conocemos la reacción de los fundamentalistas islámicos. Se creen la mano de dios encargada de aplicar su justicia, y para ellos un insulto a sus creencias pesa más que una vida, incluyendo la suya. Quien crea entonces que el humor legitima la burla y la sátira, que fije el límite de su libertad que la conciencia le dicte, y mida sus riesgos.

Este irrespeto del otro nos está costando demasiado. Si tenemos que convivir con el avispero, no le tiremos piedras.

Willy Drews
Bogotá



Clara y concisa

SEMANA se caracteriza por el sello de cada uno de sus columnistas, unos muy buenos, otros no tanto. Pero en la pasada edición (n.º 1706)  la mejor columna no fue ni de los unos ni de los otros, pues ese honor recayó en el acertado texto de Catalina Botero, la exrelatora para la Libertad de Expresión de la OEA. Ella, punto tras punto, nos expuso por qué debe prevalecer la  libertad de prensa por encima de cualquier razón o acto, así haya de por medio brutalidad como en el caso Charlie Hebdo. Una reflexión que bien vale la pena traer y recordar por estos lares, donde desde hace años se siguen silenciado periodistas, a punta de plomo o sacándolos de sus trabajos. Los fundamentalismos en Colombia no son de orden religioso, pero no dejan de ser menos peligrosos que los del islam: 56 periodistas asesinados en 10 años.

Humberto Saldaña
Ibagué


Por el Twitter


Interesante su especial sobre las redes sociales en Colombia (SEMANA n.º 1706) del que me llamó la atención, entre otras, la división de opiniones que genera Twitter. Y como dicen por ahí: “cada quien habla de acuerdo a cómo le haya ido en el baile”. A esta red social se le ama o se le odia, pero nadie puede negar que en Colombia, como en el mundo, no solo generó una forma distinta de  informar y de ser informado, sino que también abrió un espacio de debate donde surgen interesantes ideas (no todo es cloaca). Los famosos líderes de opinión deben estar preocupados; cada vez en Twitter se leen más conceptos interesantes y libres. La opinión mediática se democratizó.

Emma Estrada
Bogotá

Es otra bacteria

En la sección de notas de Vida Moderna (edición n.º 1706) se hace referencia a un nuevo fármaco para combatir sepas de bacterias resistentes a los antibióticos en el cual se menciona al
Staphylococcus aureus (estafilococo dorado) como causante de la tuberculosis, esto es un error, ya que esta es causada por la Mycobacterium tuberculosis. En la actualidad ambos microorganismos presentan importante resistencia a los antibacterianos pero las enfermedades que ocasionan son  diferentes.

Diva Stella Díaz Pinzón  
Villavicencio

Pelea de titanes


Frente al artículo publicado en la edición N.º 1706 titulado ‘La pesadilla del trasteo’ esto es solo la punta del iceberg de esta pelea de titanes, como lo son el Fiscal Eduardo Montealegre y la excontralora Sandra Morelli, pues independientemente de los pormenores o causas que ocasionaron estas diferencias, hay que ir mas allá donde los verdaderos perjudicados somos los colombianos, pues un contrato, el cual según el Consejo de Estado, es coherente frente a los parametros comerciales que aplican en este caso.

El señor contralor Eduardo Maya debió prorrogar dicho contrato por lo menos 6 meses más, mientras se ubicaba una sede adecuada para la Contraloría y no a última hora darle a los colombianos un feliz año con una noticia como esta. Noticia que por otra parte se veía venir, pues como bien dijo María Isabel Rueda, en la W radio en su momento, el fiscal no iba a permitir dicha prórroga de este contrato por parte del señor Maya pues se quedaría sin argumentos frente a la investigacion que tiene en proceso contra la señora Morelli. Además también es cuestionable el actuar y la autonomía del señor Edgardo Maya donde nos deja a todos los colombianos un sinsabor frente a esta situación en particular.

Carlos Andrés Moreno Restrepo
Bogotá

Confirma la inoperancia

El reciente fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el que se se declara  culpable al Estado colombiano por los  delitos ocurridos en la retoma del Palacio de Justicia (SEMANA, 1702), es la mejor confirmación de la  inoperancia de nuestra Justicia. Cuando estamos ad portas de cumplirse tres décadas de aquella hecatombe, se hace imperioso que las víctimas y todos los colombianos conozcamos la verdad y que quienes fueron responsables por acción u omisión tengan su castigo y paguen de su bolsillo las indemnizaciones a las  familias de las víctimas.

Juan Manuel Jaramillo Uribe
Manizales

Foto equivocada

N. de la R. En el artículo titulado ‘Uber, frenado’, de la edición N.º 1706, esta revista atribuyó equivocadamente una foto del exsuperintendente de Puertos y Transporte, Juan Miguel Durán, al actual titular de ese cargo, Javier Jaramillo. Ofrecemos disculpas por este error involuntario.
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