Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2015/10/23 22:00

Cartas

Lo más importante es que todos vayamos a votar. Juliana Vásquez, Fusagasugá.

Cartas

Por un verdadero estadista

Con la lectura del artículo de Semana publicado en la edición n.° 1746, ‘Game of Thrones’, mi indignación rebasó los límites. El momento histórico por el que está pasando nuestro país en búsqueda de la paz requiere un comportamiento de altura de aquellos que han recibido los más altos honores en las tareas de gobierno; pero la bajeza a la que recurren algunos es verdaderamente indignante. En vez de convocar a la concordia invocan la discordia con argumentos que no son de la talla de un estadista. En alguna ocasión uno de estos personajes dijo que él era un gamín y ¡cómo lo está demostrando! Ustedes que organizan foros sobre los más diversos temas de la actualidad nacional deberían pensar en la posibilidad de tratar el tema de la estadidad. Los atributos de un verdadero Estadista distan mucho de lo que la opinión pública percibe en las manifestaciones de algunos políticos colombianos. En el mundo actual hay politólogos, estadistas y académicos que podrían ser invitados a un certamen de esta naturaleza para tratar estos temas. No dudo que se podrían sacar importantes conclusiones.

Eddy Alberto Ortiz B.
Bogotá

Sofisticada y selectiva

En su interesante artículo ‘¿Paz sin Uribe?’ (SEMANA n.º 1745), dan la sensación de que se olvidaron de la neutralidad. Ningún colombiano puede desconocer que “el apoyo del expresidente al proceso de La Habana es muy importante” como indican ustedes, pero solo resaltar y transcribir lo que expresó el senador Roy Barreras al defender el proceso de paz de La Habana, como respuesta a los ataques que recibía del Centro Democrático, sin transcribir igualmente la temeraria postura de la oposición de justificar “la guerra y la muerte por encima de la vida”, para aniquilar a las Farc (reportaje del senador en el noticiero de Yamid Amat, del jueves anterior), deja ver un sesgo. Esta peligrosa ‘doctrina’ cavernaria de la oposición (Hitler y Stalin serían principiantes) pudiera extenderse a sus opositores que no piensen igual, en caso de que fueran los gobernantes (recordar chuzadas), desatando una violencia más o tan criminal como la de los grupos guerrilleros, similar a la violencia partidista fratricida promediando el siglo XX, pero más sofisticada y selectiva por los adelantos. ¡Qué horror volver al pasado!

Gustavo Luna Gómez
Bogotá


Preclusión anticipada

Sorprenden las interpretaciones judiciales de SEMANA (edición n.º 1745) en el artículo ‘¿De qué acusan a Uribe?’, anticipando su inocencia. El hecho real es que aunque el senador Uribe Vélez siempre haya negado actuaciones que presuntamente lo relacionan con el paramilitarismo y otros insucesos, la justicia colombiana no ha fallado todos los casos en su contra. Es conocido por la opinión pública la ineficacia de la Comisión de Acusaciones de la Cámara, donde reposan más de 200 denuncias y demandas en su contra, investigaciones en la Fiscalía y en la Corte Suprema de Justicia.

Precisamente, con el proceso de paz y con la justicia transicional se tiene la posibilidad para los actores del conflicto, que mediante la verdad, justicia, reparación y no repetición se concluyan las presunciones. Es una positiva oportunidad que no se podría dejar desapercibida porque el que nada debe, nada teme. No es pertinente ni responsable que un medio de comunicación advierta la inocencia de alguien con argumentos tan inanes como: porque fue presidente durante ocho años. Que lo nuevo en materia de acusaciones son cosas del pasado y que además ya lo ha desmentido porque todos son cuentos.

Será la justicia ordinaria, transicional o internacional, la única responsable de asumir esta obligación en derecho. No se pueden dejar inadvertidos acontecimientos tan importantes (masacre de El Aro) para llegar a la verdad con el pretexto de ‘alborotar avisperos’. Hay que sacar las avispas del panal para recoger la miel, porque no es cierto que nadando no se moja, e injusto la preclusión anticipada. La paz es un derecho fundamental de los colombianos y a todos nos cobijará.

Omar León Muriel A.
Medellín

¿Es el mesías?

Por la importancia que se le sigue dando al expresidente Uribe (SEMANA n.º 1745) me pregunto:
¿Acaso aún se cree que él es nuestro ‘mesías’?

Pedro Pablo Guaidía
Bogotá

La niñez es sagrada

Cerca de elegir alcaldes, gobernadores y demás líderes para los próximos cuatro años, su oportuna e íntegra revista menciona en su sección Vida Moderna (SEMANA n.º 1745) un artículo muy bien fundamentado con aportes de educadores, psicólogos, psiquiatras y demás especialistas reconocidos entre otros. De esta manera tomamos conciencia que educar –eje de nuestro progreso– se consolida, pues ya pasamos del escalón de la cobertura al de la calidad, los resultados se empiezan a ver. Urgente que toleremos el no éxito inmediato, que aceptemos el derecho de cada individuo a ser único(a)  siempre que respete las leyes. Así, tal como destaca su revista, liberamos a todo aprendiz (que somos todos) a vivir sus sueños factibles en forma colectiva, solidariamente, evitando gestar más resentidos que no saben qué quieren. Fundamental como el filósofo francés Edgar Morín sostiene: “Tener la cabeza bien puesta antes que repleta”. No es saturar el tiempo libre del prójimo, es mejor acompañarlo a reconstruir su vida de adentro para afuera. La niñez es sagrada para formar bases sólidas, pues esta vida tan competida se lleva por delante al que no esté seguro de querer progresar saludablemente. Exigir sin dañar, no estresar ni vigilar demasiado hasta incomodar, mejor es creer en la gente. Urge recordar, como bien ustedes destacan: el reconocimiento y el afecto deben ser incondicionales durante la crianza.

Diego Casabianca Escallón
Bogotá

El cascabel al gato

‘Un crimen de guerra’, nota de la sección Mundo en la revista Semana, edición n.° 1745, lo menos que provoca es indignación. Cuántos crímenes de guerra más tendrá que soportar la humanidad, ejecutados en diferentes gobiernos de los Estados Unidos a nombre de la libertad y democracia que tanto publicitan, y lo más grave, con premeditación, alevosía e impunidad, contra población civil inerme. Quién le pondrá el cascabel al gato, para que este país prepotente, que se atribuye ser el juez de la humanidad, ahora decida atacar hospitales de  médicos sin fronteras como objetivos militares, desconociendo las convenciones de Ginebra, pactadas para actuaciones dentro de la guerra, y que irónicamente ha firmado y a la vez omitido, según sus intereses, despreciando la vida humana.   Y todavía se preguntan los gobiernos americanos, por qué tienen tantos enemigos viscerales en el mundo si sus actos de guerra son para preservar la paz.  Bien lo expresó Bolívar en su momento: “Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia, a plagar la América y el mundo, de miserias, a nombre de la libertad”.

José Benigno Morales A.
Neiva

No solo ella

N. de la R.: en la edición n.º 1746, SEMANA publicó una entrevista con Johana Bahamón, directora de la Fundación Teatro Interno. La señora ha pedido aclarar una información imprecisa. No solo ella, sino también el Ministerio de Justicia, el Inpec y Colsubsidio son los responsables de la creación de Casa Libertad, el nuevo centro de atención al pospenado.

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