Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2015/11/21 20:00

Cartas

Estoy angustiada: parece que llegó el Apocalipsis. Lucy Bernal, Bogotá.

Cartas

El director de la orquesta

Como mensaje de su interesante artículo de la edición de SEMANA n.º 1748 –‘El hombre del cambio’–, es de esperar que a los lectores nos quede claro que somos los ciudadanos quienes debemos hacer los cambios. Peñalosa es solo un director y si no le ayudamos, él no va a poder hacer nada, a pesar de ser la eminencia que es. Nosotros estamos acostumbrados a bloquear las intersecciones y quejarnos de quienes las bloquean (es un ejemplo de los miles que podemos citar). Tenemos que ver a Peñalosa como el director de orquesta sin el cual no podemos avanzar, pero con un solo violín que no entone no se logrará la obra. Aquellos que no cooperan deben alinearse con la normatividad que nos rige a quienes queremos vivir en comunidad, y en eso adolecemos de falta de autoridad.

Federico Irlesberger
Bogotá

De dónde saldrá el agua

Se pregunta Antonio Caballero, en su columna de la edición n.º 1750, ¿de dónde traerá Enrique Peñalosa el agua para llenar un río Bogotá que sea tres veces más ancho y dos más profundo...? La respuesta es muy sencilla: suprimiendo la restricción artificial construida para permitir la desviación del río Bogotá, hace 100 años, y así alimentar la planta eléctrica del Charquito y el bombeo hacia el embalse del Muña. La actual restricción sería reemplazada por compuertas que regularían los niveles y así impedir las inundaciones. El dragado necesario del río para tener dos veces más profundidad y tres más ancho, además de realizar el sueño de Peñalosa y de muchos bogotanos y colombianos, de tener nuestro equivalente del Támesis, el Sena y muchos otros ríos de Europa y del mundo, fácilmente eliminaría las inundaciones en la sabana, pues se tendría un volumen inmenso de agua a niveles fácilmente controlables por las compuertas. El ingeniero Guillermo Cruz E. explica con una serie de videos la posibilidad de convertir el sueño en realidad. Buscar en Google: ‘Inundaciones en la sabana de Bogotá. Causa oculta’.

Jorge Humberto Porras Rodríguez, ingeniero
Tuluá

Respuestas uribistas

En su edición n.º 1746 encuentro tres cartas a su dirección, a las cuales quisiera, en aras de la igualdad, me concediera el derecho a defender al doctor Álvaro Uribe Vélez. El señor Macarthur Gómez afirma: “Las posiciones destructivas de los uribistas que mucho mal le hacen al país”; “expresidente señalado por tantos testigos como determinador de conductas punibles”.

Si alguien quiere esta patria es el doctor Uribe; por tanto, afirmar que las posiciones de los uribistas son destructivas indica el odio, tal vez por razones políticas del corresponsal; además, si el doctor Uribe ha sido señalado como determinador de conductas punibles, ¿no cree que con el odio que se le tiene a Uribe por parte de la Fiscalía y otros, no estaría ya detenido en el famoso búnker de Lengualegre?

El señor Darío Tobón lo regaña por atribuirle a Uribe la alternativa para lograr la paz. No es Uribe; somos la mitad o más de los votantes del país que queremos la paz sin indultos. Atribuirle a Uribe el deseo de continuar la guerra es otra infamia más. Lo que no queremos es que esta manada de asesinos salgan sin cumplir un día de cárcel para el Congreso, mientras a quien robó un caldo Maggi en juicio acelerado se le condenó a cuatro años largos de cárcel; debemos tener en cuenta que este fue un ‘robo famélico’ que tiene algunos beneficios legales.

En cuanto al señor Helí Barba, parece que tiene mala memoria o amnesia parcial pues yo quisiera saber cuál es el desarraigo campesino del cual es culpable el expresidente. Si alguien nos devolvió la tranquilidad fue él. El pecado más grande no es la amnesia, es la ingratitud.

León Sanín Vásquez
Rionegro
 
Por la privatización a ultranza

El artículo de portada de SEMANA (edición n.º 1749) nos ilustra muy bien sobre lo ocurrido con el mal manejo de nuestros recursos de agua y energía, lo cual nos tiene ad portas de nuevos apagones y/o racionamientos drásticos.

La pregunta recurrente es ¿qué paso con el cargo de confiabilidad? Estos dineros acumulados en más de nueve años, suman 7.800.000.000 de dólares y eran precisamente para remediar estas situaciones de escasez en la generación de las hidroeléctricas para que no vinieran recargos a los usuarios del sistema.
¿Dónde comienza el problema? Por la privatización a ultranza de las empresas del Estado impuesta por la banca internacional, igual para la salud, para la educación...Estos problemas no los sufren los países que no le han comido cuento a estos mandatos. Por ejemplo, en Nueva Zelanda no se paga por el agua y del pago de energía al final del año le envían un cheque por las utilidades de la empresa.

Nuestro país rico en recursos hídricos no tenía afán de llamar a empresas privadas e internacionales para que nos pasaran la factura por cobro de agua y luz de empresas ya montadas. Ahora muestran como gran cosa a la hidroeléctrica El Quimbo en el Huila como la primera del sector privado. La pregunta subsiguiente es: ¿luego el agua que mueve estos campos eléctricos no es de todos los colombianos?

La solución no hay que buscarla vendiendo Isagén. Debemos velar por nuestros recursos de agua con agresivos programas de reforestación… El campo radicular de los bosques es el mejor reservorio para el agua… Buen manejo de los recursos de agua y luz; ya debieran suprimirse las luces navideñas en todo el país…Que los alcaldes salientes se vayan ‘iluminados’ no es un buen pretexto si no lo estuvieron en los años de su mandato.

Fidel José Vanegas Cantor
Bogotá

Democracia intoxicada

Las cuatro preguntas del columnista Antonio Caballero en la edición n.º 1748 sobre la macabra aparición de abundante dinero para financiar campañas en las recientes elecciones, la responde acertadamente al escribir que es para “convertirse en acreedores del candidato que las recibe”. Conocimos las grandes sumas que se movilizaban antes y durante el debate electoral por toda la epidermis de nuestra comarca huilense pequeña y pobre, y sabemos de personas que careciendo de buen capital aportaron para candidatos a gobernador y alcalde grandes sumas de dinero; como triunfaron, ahora alardean sobre las exitosas inversiones que hicieron porque ciertamente los nuevos funcionarios son sus acreedores que pagarán con jugosos contratos. Si Colombia no modifica su ruta democrática intoxicada por el dinero será en corto tiempo una sociedad carente de claro futuro.

Cristóbal Cuéllar Quevedo
Neiva


Aniquilados, violados y arrasados

Hubo que tocar fondo con este episodio vergonzoso, sangriento, doloroso y execrable para sentar las bases de la reconciliación y la paz con el M-19 (SEMANA n.º 1748). ¿Cuantos ríos de sangre más deben correr por el territorio patrio para acabar con esta barbarie? Pues los derechos humanos en Colombia fueron aniquilados, violados y arrasados en todas sus formas y se continúa con las dilataciones morbosas y temerarias para firmar la paz.Actualmente, la isla de Cuba y la Mesa de Negociaciones de La Habana quedaron pequeñas ante tanto protagonista en busca de la paz. Para los del ELN, el gobierno tendrá que buscar un archipiélago más grande y exótico como ‘destino turístico’ para iniciar los diálogos de paz. Basta ya de paz en la tumba.

Danilo Yepes Recalde
Pasto

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