22 junio 2013

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Cartas

CARTAS"Estamos de acuerdo: una constituyente sería como comenzar de nuevo", Carlos Suárez J., Tunja.

Sus dicientes portadas

Las portadas de sus ediciones n.° 1622 –‘5,5 millones de víctimas’– y n.° 1623 –‘La gran crisis de la Justicia’– ponen en evidencia las grandes y conexas realidades de este a duras penas viable país. Ambos temas son tristes comp
lementos el uno del otro. La debilidad del Estado reflejada en la crisis de Justicia contrasta con el número creciente de víctimas en un país que lentamente se vuelve victimario como respuesta a su debilidad. Víctimas no son necesariamente los muertos y sus familiares, o los desplazados por la violencia. También lo somos quienes no encontramos en el Estado un rápido y eficiente servicio en su Justicia, como en mi caso: he dedicado 19 de mis 65 años a evitar que entre la Justicia colombiana y un delincuente me dejen en la ruina absoluta. Así como vamos, por más acuerdos que se firmen con los violentos jamás habrá paz, y sí argumentos para una triste ilustración en sus portadas.

Gustavo González
Medellín 

Las comillas

Ustedes abusando de ser el cuarto poder y de la libertad de prensa educadora. No usaron las comillas del ‘¡No!’ en su portada de la edición n.° 1624, cuando han sido el gobierno y su representante quienes, comprensiblemente, temerosos de la fragilidad de nuestra democracia, gritan: ‘¡No!’ a una asamblea constituyente. Al mismo tiempo ustedes educan a sus lectores en una posible respuesta a cualquier consulta orientada a reformas estructurales, sin las cuales es poco probable encontrar la paz. Cuando todos los colombianos comprendamos las atrocidades en las que escalará la guerra con una guerrilla ‘derrotada’ y una devastadora técnica alianza bélica azuzada por los intereses transnacionales, entonces puede que muchos gritemos (ojalá no tarde) ‘¡Sí!’ a una constituyente que garantice el final de esas atrocidades con las que ambos bandos pretenden triunfar el uno sobre el otro. Usen mejor las comillas y eduquen mejor a sus lectores para que las consecuencias no sean tan letales y apátridas. 

Raúl Novoa
Medellín

Las cosas por su nombre

Me permito expresarles mi desacuerdo con el titular de la revista edición n.° 1623, denominado ‘Crisis en la Justicia’ pues la justicia es un término en abstracto y por tanto la crisis está en las autoridades que la administran, desde los magistrados hasta los jueces de la República. A dichos funcionarios les falta ética y mucha solvencia moral, por lo tanto, les sugiero llamar las cosas por su nombre, en bien de todo el pueblo colombiano.

Víctor Homero Benavides Guerrero
Pasto

En convites y francachelas

En la edición n.° 1622 de SEMANA, la de las víctimas, en ‘Las cifras del drama humano’ no queda sino preguntarnos en qué país vivimos. ¿Cómo es posible que todo esto esté sucediendo y este país pueda medio funcionar con ese cargo de conciencia tan pesado? Y los dirigentes tan orondos en convites y francachelas, pues todo sucede a sus espaldas mientras no sean ellos los afectados. Necesitamos más investigaciones como estas, que nos permitan aterrizar nuestra realidad. Y pensar que todavía hay recalcitrantes que se atreven a afirmar que en Colombia no existe ningún conflicto..

José Benigno Morales A.
Neiva

Contrabando por la web

Sobre el artículo ‘Impuestos virtuales’, de la edición n.° 1622, el comentario del director de la Dian con respecto a que lo que se compra por internet no paga impuestos, solo es cierto en los casos en donde no se expide una factura.  Todos sabemos que todas las compañías tecnológicas que venden sus productos a través de esa red traen el recibo de la Dian con los aranceles. En la factura que expiden desglosan el IVA que se cancela. 

Existen páginas de internet que nos ofrecen mediar en la venta de objetos usados. Ellos cobran una comisión según el valor de la venta, lo cual declaran a la Dian y pagan impuesto. La realidad de la evasión es cuando una persona tiene para la venta mas de 50 artículos de diversos tipos que llaman ‘nuevos’, o mercancía que fue entrada el país sin declarar, y que es de contrabando.
A tal punto han llegado estas páginas que se hacen propaganda por televisón.  Pero están vendiendo contrabando en una página de internet ampliamente conocida por todos.  

Giovanni Franchesco Gavassa
Bogotá

De Noemí Sanín

Costumbre de los sábados, me resulta ver y leer SEMANA entre otras razones por las caricaturas de Vladdo. En la última me hace protagonista de una de ellas, en el título dice  Patalea Noemí y en el pie de la misma: “Nadie me va a impedir que defiende como ciudadana lo que no supe defender como canciller.” Fui canciller desde 1991 hasta 1994. La demanda de Nicaragua contra los derechos colombianos fue el 6 de diciembre de 2001.

Noemí Sanín Posada
Bogotá 
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