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| 2/12/2006 12:00:00 AM

Contra la izquierda

A propósito del artículo de Héctor Abad, SEMANA #1.231, la suya es una visión idealizada de la izquierda, con la que muchos colombianos estaríamos de acuerdo si no fuera por lo que oculta o porque se parece mucho al ideario anarquista. La izquierda y la derecha se definen por sus obras y no por lo que un nostálgico o arrepentido marxista quiera proponer. La izquierda inventó los campos de concentración, que luego imitaron los nazis,y creó la peor forma de terrorismo de Estado conocido hasta ahora; postuló un credo historicista, muy parecido al fundamentalismo musulmán, basado en la creencia primitiva de un paraíso sin contradicciones similar a la muerte. La izquierda sigue siendo "el opio de los intelectuales" para quienes es más fácil escribir tonterías, con las que se identifican resentidos y frustrados ignorantes, que hacer investigaciones serias económicas o sociológicas; es Pol Pot, Stalin, Tacueyó, Mao, Fidel, Chávez, el 'Mono Jojoy' y el Che Guevara; es la alegría de las Madres de la Plaza de Mayo y de los sindicatos celebrando el ataque del 11 de Septiembre; es el movimiento alternativo y la anticultura, convertidos hoy en excelentes negocios ('Rebelarse Vende', de Heath y Potter); es el movimiento sindical privilegiado y beneficiario de la corrupción política gracias a la teoría de los derechos adquiridos. Si alguien te habla de "lo social", cuida tu bolsillo (véase el estudio Misioneros y Científicos, publicado el año pasado por la Universidad de los Andes).
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