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| 1/19/1998 12:00:00 AM

CUATRO BELLEZAS


Con frecuencia he pensado en escribirles comentando algunos temas que me parecen tratados por ustedes en forma sobresaliente, pero nunca me había tomado realmente la molestia. Sin embargo, en esta oportunidad, se unen cuatro bellezas que no puedo ignorar.
1. La carta de Fernando Botero Zea referente a la entrevista de la señora Jacquin de Samper. Me solidarizo totalmente con su indignación, y por favor haganle llegar un mensaje de mi parte: que evite caer en el mismo juego citando frases como: "ir a la carcel, a donde su marido ha debido estar desde hace mucho tiempo". Si ha de regresar, tiene que conservar las cualidades que un día lo hicieron grande y asimilar la vieja lección sobre 'El fin y medios'. Asimismo, que detras de un hombre cinico y despreciable no solo puede haber una mujer de similares condiciones; tambien puede haber una mujer de corta inteligencia y poca personalidad.
2. La protesta de Jaime Garzón sobre el articulo de los aviones ejecutivos. Sin comentarios. Habla por si sola y ustedes son valientes al asimilar el 'varillazo' y hacerlo publico.
3. El monólogo de Caballero (con ayuda de Obregón). Es de enmarcar. La triste realidad es que todos somos los mismos. Unas epocas estamos bien, otras mal, los hijos de los eminentes ya no necesariamente lo son, y los 'hijos de nadie' toman las decisiones. Si todos los colombianos entendieramos que la única clave es que cada uno tome las riendas de su vida y decida lo que quiere hacer con ella sin culpar al gobierno, a la pobreza, los padres que le tocaron, la historia de violencia, los partidos, la falta de oportunidades, la religión y todas las otras disculpas que nos inventamos para justificar nuestra propia falta de decisión y empuje, entonces cada uno tendria la vida que se propuso, excepto, claro esta, los colombianos que ya murieron por alguna 'causa'.
4. La reflexión de Plinio Apuleyo sobre la muerte del joven italiano en Cartagena. Independientemente de cual sea la verdad, solo un periodista de su aplomo y madurez tiene la nobleza de aceptar publicamente que el 'partido' que tomó, puede no ser el correcto. Y sin que nadie se lo estuviera cuestionando.
Bravo por todos los autores y felicitaciones a ustedes por la gran labor periodística que realizan.

Marcela Garcia
Bogota
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