Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2000/02/21 00:00

De Antanas Mockus

Hay gran expectativa por la determinación final de la residencia del niño Elián González, milagrosamente rescatado del Atlántico y de quien, como dicen en Semana Jr.

De Antanas Mockus

Aburridor su confidencial, que da por un hecho mi decisión de lanzarme a la Alcaldía de Bogotá. Lanzar conjeturas sin piso real como noticias resulta ‘tomándolo bien’ una forma aburridora de frivolidad. Si son conjeturas, deberían presentarse como tales.

Mi credibilidad resulta afectada por su nota. Les ruego rectificarla.

¿Con qué intención se fabrican noticias como esta? No lo sé. Admiro sí lo que muestra un estudio sobre capital social en Colombia patrocinado por el DNP: las ‘fuentes de información no validada’ ligan a las personas casi tanto como las organizaciones voluntarias. Mucha gente les cree.

Tal patrimonio hay que cuidarlo. ¿Cómo puedo leer ahora la revista sin preguntarme cuántas más cosas son igualmente producto de la imaginación, ‘noticias’ inventadas que más de un lector asumirá como verdad?

Su radical imprecisión, su poco respeto por mis pronunciamientos, y la ausencia de un mínimo esfuerzo por consultar directamente conmigo la realidad a través de sus periodistas, corresponden a irresponsabilidad periodística o a maniobras que tocan valores que la revista debería respetar. Los periodistas describen tal jugada como “lanzar cometas para luego ver si resultan ciertas”. Y si son profesionales la reprueban. Si no reaccionara, como lo hago al mandarles esta nota, me sentiría yo mismo ayudando a reforzar esa clase de abusos. Corrijan la arbitrariedad cometida. Y no la cometan de nuevo con nadie.

Aburridor su confidencial, que da por un hecho mi decisión de lanzarme a la Alcaldía de Bogotá. Lanzar conjeturas sin piso real como noticias resulta ‘tomándolo bien’ una forma aburridora de frivolidad. Si son conjeturas, deberían presentarse como tales.

Mi credibilidad resulta afectada por su nota. Les ruego rectificarla.

¿Con qué intención se fabrican noticias como esta? No lo sé. Admiro sí lo que muestra un estudio sobre capital social en Colombia patrocinado por el DNP: las ‘fuentes de información no validada’ ligan a las personas casi tanto como las organizaciones voluntarias. Mucha gente les cree.

Tal patrimonio hay que cuidarlo. ¿Cómo puedo leer ahora la revista sin preguntarme cuántas más cosas son igualmente producto de la imaginación, ‘noticias’ inventadas que más de un lector asumirá como verdad?

Su radical imprecisión, su poco respeto por mis pronunciamientos, y la ausencia de un mínimo esfuerzo por consultar directamente conmigo la realidad a través de sus periodistas, corresponden a irresponsabilidad periodística o a maniobras que tocan valores que la revista debería respetar. Los periodistas describen tal jugada como “lanzar cometas para luego ver si resultan ciertas”. Y si son profesionales la reprueban. Si no reaccionara, como lo hago al mandarles esta nota, me sentiría yo mismo ayudando a reforzar esa clase de abusos. Corrijan la arbitrariedad cometida. Y no la cometan de nuevo con nadie.

Bogotá (Vía Internet)

N. de la R. La información a la que se refiere el doctor Mockus fue suministrada a SEMANA por una fuente de entera credibilidad quien, por lo demás, trabajaba entonces y sigue trabajando directamente con el ex alcalde de Bogotá.

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