Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2004/11/08 00:00

De Hugo Palacios Mejía

De Hugo Palacios Mejía

En su edición del primero de noviembre, SEMANA informa que un tribunal de arbitramento regañó al Estado por no respetar las reglas de juego y pretender la anulación, o la terminación por onerosidad excesiva, de un contrato de suministro de energía celebrado en 1993 entre la estatal Ebsa y la multinacional CES. La revista se pregunta si el fallo puede influir en los procesos iniciados por Telecom contra Alcatel, Nec, Itochu y Siemens, para anular contratos que debieron ser 'a riesgo compartido' o conseguir otras declaraciones respecto de ellos. Y censura que el Estado tome el riesgo de demandar cuando el caso no es a todas luces sólido, y se puede perder dinero en el intento, además de asustar a los inversionistas.

Los argumentos de Ebsa vs. CES eran tan sólidos que el tribunal tuvo que dedicar 167 páginas, tamaño oficio, a explicar por qué no los compartía. La Procuraduría respaldó en el proceso la solicitud de nulidad. Se trataba de defender al Estado contra un contrato leonino que ha llevado a Ebsa a perder ya más de 400.000 millones de pesos, y que sigo considerando ilegal. Esa causa bien valía un regaño y las costas de un pleito.

El proceso Ebsa vs. CES ya produjo resultados favorables a Telecom en los procesos que éste inició contra las compañías mencionadas. Por lo pronto, en ese proceso logré que se aceptara que los tribunales de arbitramento sí pueden tramitar demandas de nulidad absoluta contra contratos, y que aquellos cuyo resultado económico no puede conocerse de antemano no son aleatorios, esto es, que se puede pedir que sean revisados o terminados cuando se vuelven excesivamente onerosos.

La tesis central del laudo en el caso Ebsa vs. CES consiste en que el Estado había hecho confiar a CES en que su contrato era 'a riesgo excluido' para el inversionista, así como en diferencias de interpretación acerca del alcance y la vigencia de una resolución de la Creg y de la ley 142 de 1994, que prohibían celebrar contratos de suministro de energía y potencia a más de dos años. En cambio, en las controversias entre Telecom y las 'asociadas', Telecom parte de antecedentes y de un texto legal de acuerdo con el cual sus contratos con las 'asociadas' debían ser 'a riesgo compartido' de utilidades o pérdidas con ellas. La diferencia no es de detalle. Si los textos legales son fuente de confianza legítima, Telecom va a prevalecer en estas controversias, en donde están en juego centenares de millones de dólares de los colombianos. Ni los buenos inversionistas dejarán de venir, ni vamos a salir regañados.

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