Miércoles, 18 de enero de 2017

| 2008/12/06 00:00

Decir la verdad

Decir la verdad

Ojalá su edición #1387 ('Los hijos del Presidente') permanezca como un hito del periodismo. Leer de Guillermo Díaz Salamanca su confesión de atropello; de María Jimena Duzán el admitir que los periodistas no son una casta intocable, quizá hagan reflexionar a alguna columnista importada que recomienda moderación de la lengua a un ministro cuando la propia es casi una enfermedad. Porque así como no se pudo prever la influencia de las pirámides, tampoco se puede medir la responsabilidad ética de algunos medios y comunicadores líderes en el calentamiento global noticioso que seguramente presionaron al gobierno a decisiones en caliente.

Porque es correcto que el periodismo denuncie las actuaciones controvertibles, pero también es necesario tener compasión cuando se prueba que fueron errores. Es un valor decir la verdad y también lo es el ser leal con los amigos en desgracia. Es bueno examinar la conducta del individuo que está en el poder pero también es correcto el pensar en el impacto sobre la comunidad y no sólo en la ganancia política. Y si alguna lección podemos sacar de todo esto es que ni con pirámides, ni lenguas viperinas hay paraíso.

Pedro Aja Castaño
Bogotá



Pruebas concretas

No son los hijos del Presidente (edición #1387) quienes deben salir a demostrar que sus conductas no son ilegales. Los que sin fundamento, y por simples conjeturas, lanzan infames versiones sobre sus actividades para crear comentarios y suspicacias, son los obligados a presentar pruebas concretas de que lo son. Tampoco, por su condición de hijos del primer mandatario, deben ser lanzados al ostracismo y no permitírseles ejercer normales funciones de vida. El hombre por legados ancestrales, circunstancias familiares, de profesión, ideológicas u otras, crece y desarrolla sus actividades, en los entornos, sociales, geográficos y económicos que ellas, la vida, sus éxitos, fracasos, creencias o idiosincrasia, alrededor de si crearon y a nadie puede obligársele a renunciar a ellos.

Sólo la injusta condición de desplazados por fuerza de las balas y las atrocidades de la violencia paramilitar y guerrillera y de la estigmatización que trae consigo el sobrevivir en el medio en que esas organizaciones actúan, han obligado a un número considerable de colombianos a dejar su entorno.

No puede ahora una oposición injusta y descarnada reeditar las posiciones violentas, reemplazando balas por injurias y calumnias, para engrosar la lista de desalojados con los vástagos del primer mandatario de los colombianos. ¡Y pensar que algunos miembros de la oposición se enojan cuando los tratan de subversivos! ¿Qué tal?

Ricardo Buitrago Consuegra

Barranquilla

La envidia

En relación con el articulo de los hijos del Presidente (SEMANA #1387) sólo tengo una frase para decir: ¡la envidia es mejor despertarla que sentirla!

Mauricio Flórez O.

Medellín?

Desmitificado

Más allá de los resultados de las tardías acciones del gobierno contra las 'pirámides criollas', y de la inquietante estrategia timadora de DMG, revelada ampliamente por SEMANA (edición #1386), lo que no debería pasar inadvertido para los periodistas y analistas políticos es lo que se podría considerar como el virtual e inesperado surgimiento de la desmitificación del efecto teflón del presidente Uribe.

Evidencias perceptibles de ello son la rabia latente y la frustración que acompañan a los miles de damnificados en las crecientes protestas por diversas ciudades y poblaciones del país, en las cuales no ha faltado la presencia de mujeres airadas advirtiéndole al Presidente más popular de la historia "que no cuente con sus votos", y de hombres exaltados de Putumayo desafiándole con volver a sembrar matas de coca. Ante esta monumental crisis social y política, inevitablemente ligada a las serias denuncias por el supuesto apoyo económico dado por DMG al proyecto reeleccionista, y aún frescos en la memoria los graves escándalos que continúan afectando al gobierno autoritario del presidente Uribe, no resultaría nada extraño que el país se hallara ad portas del inexorable comienzo del fin de la 'era uribista'.

Ramón Francisco García Ordóñez

Bogotá

El coraje de costumbre

Una vez más felicitaciones por el enfoque objetivo que les dan a los temas publicados. En su edición #1387 María Jimena Duzán, en su columna 'La doble moral', tiene el coraje, como es su costumbre, de poner el dedo en la llaga sobre la crisis ética del país de la cual no son ajenos los periodistas.

Siendo un fiel exponente del gremio el veterano humorista y periodista Guillermo Díaz Salamanca en su entrevista con Gustavo Gómez manifiesta "He pisoteado muchas dignidades, repito, sin deseo de hacer daño, porque en los medios tendemos a convertirnos jueces. Y si hay que arrasar o acabar con lo que nos pase por delante para mantener las audiencias, nuestra lecturabilidad, nuestros televidentes, pues adelante. Los periodistas no somos los dueños de la moral". Además expresa el periodista, "hay personas que por diversas circunstancias caen en desgracia y uno detrás del micrófono termina acabando de enterrarlas". Es macondiano y aterrador que un ciudadano pueda caer en las garras de periodistas de esa índole que "no son dueños de la moral" pero no tienen moral para "arrasar o acabar" con tal de mantener las audiencias. Tal vez llegó el momento para que los medios impresos y audiovisuales reflexionen sobre la ética en el periodismo.

Alessio Mazzanti T.

Barranquilla

La ceguera estatal

¿La pirámide invernal… o la ceguera estatal? La realidad que ustedes relatan en la edición #1387; ¿No es una realidad de tantos años en los que siempre aparecen las lluvias y las consabidas inundaciones? ¿No será la ceguera estatal la que nos ha traído desastres cada vez más grandes?

¿Dónde hay un rubro en los presupuestos departamentales y municipales para dragar ríos en las épocas de verano? Con la topografía que tenemos y con estos aguaceros desde hace tantos años, ¿dónde están los proyectos o propuestas de represas regionales o megarrepresas que nos lleven a producir y hasta a exportar energía? ¿Dónde están los proyectos educativos y operativos de reforestación de las cuencas hidrográficas? ¿Dónde la ley que detenga la tala indiscriminada en las montañas y que altera las condiciones que hacen parte del ciclo climático? ¿Dónde están las campañas de conscientización de reciclaje y manejo de basuras para evitar el taponamiento de los risibles desagües de lluvias que precozmente han 'proyectado' las oficinas de 'planeación'?

Es más, ¿cuántos barrios sin desagües de lluvias? ¿Por qué oficinas de planeación aprueban urbanizadoras la aberración de conectar en las Viviendas de Interés Social las canales de las cubiertas al sifón de un lavadero, con la consabida inundación de la casa al menor aguacero? ¿Dónde quedaron las limitaciones y las prohibiciones de construir en las riberas? Las llamadas rondas parecen literatura jurídica de ficción. ¿Dónde la ley para que el turismo ecológico no genere el impacto desastroso en las zonas en las que se ha implementado a la ligera? ¿Cuántos humedales canjearon por dinero y por asfalto? Quizá sale más barato y dinamiza más la economía que el Estado compre todos los años colchones y frazadas para los damnificados; esperar que el invierno se repita y morir sin esperanza.

Miguel Ángel Cortés Vásquez

Bogotá?

El éxito periodístico

El colofón más certero, serio y contundente al reportaje de portada de la edición de SEMANA #1387 sobre los hijos del Presidente lo dio en la misma edición y con insuperable maestría de la mejor sátira el columnista Daniel Samper Ospina. Con el demoledor título 'Quiero ser socio de los hijos de Uribe' y el primer párrafo de su escrito: "... amanecí con ganas de montar un negocio que diera tanta rentabilidad como las pirámides. Se me ocurrió comprar artesanías en un caserío lejano y venderlas en el norte de Bogotá 300 veces más caras", ha mostrado a los lectores de SEMANA y a la opinión pública lo que en el políticamente correcto y técnicamente limpio reportaje en mención no se vislumbra.

Sin lugar a dudas el éxito periodístico de 2008 de SEMANA ha sido la incorporación de columnistas como Daniel Samper Ospina, quien hace recordar a ese maestro de la sátira fina y demoledora que fue Lucas Caballero, Klim. Samper Ospina posee esas cualidades que una vez expusiera Mariano José de Larra: acrimonia y picante mordacidad, perspicacia y penetración para ver en su verdadera luz las cosas y los hombres que le rodean y para no dejarse llevar de las apariencias con su barniz engañoso.

A sus lectores, SEMANA nos ha obligado a usar el método de lectura de la época clásica japonesa: comenzamos la revista por su última página.

Guillermo Orjuela Bermeo

Bogotá

En la Caja Agraria

Acudo a su colaboración para que se corrija uno de los apartes de la edición #1387. "María Mercedes Perry, especializada en liquidaciones difíciles como el Banco Agrario o el BanEstado"... En realidad, la doctora Perry fue liquidadora de la Caja Agraria. El Banco Agrario es una entidad que se creó tras la decisión de liquidar la Caja Agraria.

Nohora Solórzano, gerente

de comunicaciones

Bogotá?.

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