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| 2/6/2005 12:00:00 AM

Del Alto Comisionado para la Paz

Del Alto Comisionado para la Paz

Entiendo a la perfección que las columnas de opinión sólo comprometen la responsabilidad de sus autores. No de la revista. Quiero sin embargo manifestar mi molestia por la forma calumniosa y ofensiva como se refiere a mí el señor Antonio Caballero en su columna 'Una larga impunidad', publicada el 31 de enero de 2005.

Haciendo uso desmedido de su libertad de expresión, me tacha como una persona interesada en favorecer la impunidad y sometido a los intereses de una organización armada ilegal. Yo soy el Comisionado de Paz, no un delincuente. Realizo una labor difícil y exigente, que merece respeto. Entiendo que el señor Caballero se deja llevar por prejuicios. Tal vez la molestia que le producen las autodefensas la desplaza sobre mí, que sólo intento resolver desde la institucionalidad el problema. No creo justo que sus afirmaciones se reproduzcan por millones en la revista, atentando contra mi honra e integridad, sin que nada diga la dirección al respecto. Solicito en consecuencia que se aclare si se trata sólo de un improperio más del señor Caballero, o de una posición compartida por la revista. En este último caso pido que se hagan las denuncias correspondientes ante la opinión y las autoridades competentes. Mis actuaciones como funcionario están abiertas al escrutinio público pues nada tengo que ocultar. Por tal motivo, y para proteger mi vida en un país donde se mata por prejuicios, mucho desearía que si nada hay en mi contra, como de hecho lo creo, mi honra y mi buen nombre sean reivindicados.
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