Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2007/02/24 00:00

Del gobernador de Cesar

Del gobernador de Cesar

Como primer mandatario de los cesarenses y en atención a las informaciones publicadas en los medios sobre mi conducta, quiero expresar a la opinión pública lo siguiente:

Que las acusaciones hechas en mi contra y conocidas principalmente por El Tiempo y por la revista SEMANA, carecen de veracidad y están basadas en informaciones infundadas y perversas, así como en mezquinos rumores y pasquines difundidos de tiempo atrás.

Que estoy dispuesto a mostrar ante las autoridades mi inocencia y la transparencia de mis actuaciones y confío en que la justicia me brinde todas las garantías y el debido proceso. En particular, quiero expresar que no he participado en conductas lesivas de la vida o de la integridad personal, ni mucho menos en homicidios ni en masacres de indígenas o de persona alguna. Tampoco he participado en lavado de activos, ni he manejado, a ningún título, dinero de organizaciones criminales, y para demostrar tal aseveración someto al escrutinio de las autoridades y de la opinión, mi patrimonio económico, producto de mi trabajo y de las actividades de mi familia, en particular, de la actividad agropecuaria en las propiedades de mi padre, Hernando Molina Céspedes, con títulos de propiedad de más de 50 años de adquisición.

Que desde 1999 y hasta el 6 de enero de 2003 estuve residenciado fuera del país, en el servicio consular, primero como cónsul en Guatemala, luego en Costa Rica y, por último, en Panamá, cargo al cual renuncié para mi campaña a la Gobernación de Cesar bajo los principios y postulados que orientaron la campaña de mi madre, quien perdió las elecciones debido al fraude y a los viles ataques de quienes ahora pretenden enlodar mi honra y mi buen nombre.

Cualquier otra explicación sobre mi conducta la daré a las autoridades cuando me sea requerida y desde ya manifiesto mi acatamiento a las decisiones judiciales, sin prejuicio del derecho de defensa que me asiste y el cual espero me sea respetado por quienes tienen la función de juzgarme. Nuestra inocencia será probada ante los jueces, mientras esto ocurre el proceso de gobierno sigue adelante con la misma dinámica, eficiencia y transparencia con la que hemos actuado durante estos tres años.
 
Reitero el llamado al pueblo de Cesar a que confíe en mí, y a que juzgue mis actuaciones bajo la presunción de inocencia y buena fe.

Hernando Molina Araújo
Bogotá

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