Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2004/09/24 00:00

Libertad sin interferencia

Libertad sin interferencia

El artículo del señor Buendía (SEMANA # 1.167) tiene verdades y cosas que no son verdades. Dice que los países exitosos incorporaron toda su población al ciclo productivo, pero un país no es un ente vivo. Son los individuos de un país que tienen la oportunidad y el deseo de entrar en el ciclo productivo, sin ser obstruidos por el Estado. Obstrucciones son cualquier ley que impida el contrato voluntario entre dos personas. Ejemplos son el salario mínimo, contratos laborales con cláusulas obligatorias y la casi imposibilidad de despedir a un empleado. Obstrucciones que crearon una clase baja eternamente desempleada en Europa. Peor aún, las leyes que supuestamente deben hacer a todo el mundo igual.

Siendo europeo puedo asegurar que Europa va muy mal. Por ejemplo, las obligaciones pensionales causadas por el sistema de la puerta giratoria, donde los trabajadores proveen para los pensionados, es una bomba de tiempo. Fuera de esto, hay el problema de los inmigrantes y supuestos refugiados, muchos de la tradición islamita, que cada vez más desestabilizan los países de la Unión Europea.

Coincido con el señor Buendía en que los monopolios estatales no sirven, pero es incorrecto que los mercados necesitan un Estado fuerte. El Estado no tiene nada que ver en la vida económica de los ciudadanos. Si el Estado tiene una función, esta es la protección de la libertad y la propiedad de los ciudadanos. No más. Cualquier función del Estado es cumplida mejor por el sector privado, donde es posible elegir entre diferentes proveedores del mismo servicio. Si un proveedor no cumple con los requisitos del mercado, es castigado con la quiebra, contrario a lo que pasa cuando el Estado incumple: no hay castigo para los funcionarios, y el déficit es compensado con más impuestos.

Antes de terminar vale la pena constatar que el capitalismo es nada más que el derecho de hacer con nuestra propiedad lo que queramos, sin agredir a otra persona o su propiedad. Estar en contra del capitalismo es igual a morder la mano que le da la comida. La sociedad que es compuesta de individuos solo avanzará cuando haya libertad sin interferencia del Estado.

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