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| 3/31/1997 12:00:00 AM

PARTE DEL PATRIMONIO

En el #739 de su prestigiosa revista apareció un interesante artículo sobre el proyecto de remodelación de la Avenida Jiménez de Quesada en Bogotá que emprenderá el IDU. En el plano que ilustra ese artículo se destaca el proyecto sobre el sector que va de la carrera 6ª a la 8ª incluyendo la Plaza del Rosario. Sobre este último proyecto me permito aclarar y opinar lo siguiente:
Entre 1989 y 1990 dirigí el proyecto y la obra de recuperación de dicho sector en el centro de investigaciones estéticas de la Universidad de los Andes, con financiación del Banco de la República y la Alcaldía Mayor de la ciudad, bajo la supervisión de la Corporación de la Candelaria. Esta obra, a la cual no se hace mención en el artículo, se realizó con los mismos objetivos que allí se exponen, o sea: la recuperación de la Plaza del Rosario, la rehabilitación del ensanche existente en frente de la gobernación y la iglesia de San Francisco y la relación espacial entre estos espacios, la vía vehicular y el Parque de Santander.
Aparentemente este proyecto cumplió con los objetivos propuestos. Así lo pensamos sus autores, y las entidades patrocinadoras y supervisoras de las obras; también tuvo acogida dentro de la opinión pública y un reconocimiento por parte del gremio profesional, al ser publicado en la XI bienal de arquitectos, como ejemplo de recuperación del espacio público. No dudo de la validez intrínseca del proyecto nuevo, esto no es problema, lo importante es que la solución ya implementada sigue siendo válida en todos sus aspectos. Simplemente es distinta, porque son distintos también sus autores. Por otra parte, ésta, ya forma parte del patrimonio construido de la ciudad y merece también formar parte del proyecto integral de la Avenida, sin perder su propia identidad. Creo que lo más civilizado en este caso sería, lograr una integración entre el nuevo proyecto y lo existente, aceptando la convivencia con lo ya realizado, como ejemplo de buena educación ciudadana e invertir esos dineros en lugares no recuperados, que tanto abundan en el centro de Bogotá.
Ernesto Moure Erazo Bogotá
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