Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2003/07/27 00:00

Se confirman las dudas

Me agradó el tono contundente del artículo 'El gran engaño' (SEMANA #1.107) respecto a la ausencia de validez de las causas alegadas públicamente por el gobierno de Estados Unidos para atacar a Irak. Varias reflexiones surgen.

Se confirman las dudas

Me agradó el tono contundente del artículo 'El gran engaño' (SEMANA #1.107) respecto a la ausencia de validez de las causas alegadas públicamente por el gobierno de Estados Unidos para atacar a Irak. Varias reflexiones surgen. Se confirman las dudas expresadas desde el principio. Repugna la subasta de contratos para la reconstrucción de Irak desde antes de terminar las hostilidades y parece que las ganancias de los empresarios se sustentarán en la muerte de los militares gringos. Es difícil mantener las mentiras y a Dios gracias empieza a verse el surgimiento del único contrapeso efectivo frente a la política exterior del gobierno de Estados Unidos, cual es la opinión pública de dicho país. En resumen, es complejo montar un régimen democrático cuyas finalidades no dichas sean la salvaguardia de los intereses petroleros de Estados Unidos y, tal vez, el reforzamiento de Israel. A todo lo anterior, Hussein acabó con la clase dirigente reconocida y la única alternativa sería el fundamentalismo mahometano.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.