Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2006/02/19 00:00

Un discurso vulgar y tedioso

Un discurso vulgar y tedioso

El artículo ‘El circo de la política’ (SEMANA #1.240) refleja con claridad el escaso contenido programático de hombres y partidos. Últimamente se parecen demasiado entre sí, pues su lenguaje se convirtió en un discurso vulgar, tedioso y demagógico: no despiertan ilusión ni esperanza. Sólo hablan para contradecirse, o para enturbiar lo que está claro, y parecer más profundos así. Algunos de ellos, sean los que sean, vociferan que los contrarios, sean los que sean también, se dedican sólo a descalificarlos. Como si alguno estuviese calificado. No, los políticos no se descalifican mutuamente, lo que pasa es que se definen y, de paso, definen al contrario. Su única pretensión es obrar para sí mismos; sin aspira a mejorar la sociedad, sólo a conservarla como está en torno a ellos.
 

Capitán César A. Castaño Rubiano

Bogotá

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