Miércoles, 18 de enero de 2017

| 2001/05/14 00:00

Una economía de guerra

Así tituló su artículo en la edición #986 el maestro Hernando Gómez Buendía para referirse a lo que llamó pugna por la tajada del ponqué

Una economía de guerra

Así tituló su artículo en la edición #986 el maestro Hernando Gómez Buendía para referirse a lo que llamó pugna por la tajada del ponqué. No obstante debo agregar que si miramos el comportamiento de la economía dentro de un contexto continental, vemos que la mayoría de los países de América Latina, sin estar en guerra, viven sus propias crisis, algunas con igual o mayor profundidad que la nuestra, al mismo tiempo que el grueso de la población se debate en la pobreza y la miseria. El error está en considerar que podríamos estar mejor que aquellos países en donde no hay conflicto bélico. Ese es el problema, somos una Nación sui géneris, que gasta el 15 por ciento de su presupuesto en financiar una guerra que cada día pierde; entonces, ¿por qué aceptar el recetario del FMI sin decir nada, como si no fuéramos un país excepcional? Lo que hay que exigir para salir pronto de la crisis, es que el FMI nos dé un tratamiento preferencial. Si eso se logra, muchas de las disputas que menciona Gómez Buendía desaparecen. Si el Procurador propuso una legislación especial que corresponda con la magnitud del conflicto, ¿por qué no pensar en que esa legislación sirva para poner en práctica una economía de guerra?

Miguel Antonio Hernández Serrato.

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