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| 4/20/1998 12:00:00 AM

Una relación simplista

Pol Pot estudió en universidades parisinas, Castro estudió en colegios jesuitas, Camilo Torres hizo estudios universitarios en Lovaina... Se podría ampliar la lista. Resulta no menos que sorprendente la facilidad y ligereza con la que se establece una relación causa-efecto entre instituciones educativas y la elección política individual. Pero además ¿cuál es el influjo de una institución universitaria sobre los comportamientos políticos y sociales de quienes egresan de ellas? ¿Se podría establecer una relación directa entre el Instituto de Estudios Políticos de París y la conducta del ex ministro Fernando Botero? ¿O entre uno de los célebres Picas del escándalo financiero y la Universidad de los Andes? Esta es una relación que no es tan simplista. Por lo demás, nuestro presidente Ernesto Samper estudió en la Universidad Javeriana. Sorprendente que cuando la Guerra Fría y sus estereotipos han sido superados, una revista de la seriedad de SEMANA, sobre temas tan complejos como el origen de la guerrilla en Colombia, apele a frases del discurso de la mencionada Guerra Fría, descalificando así a miles de profesionales prestigiosos, educados en instituciones universitarias rusas y de otras repúblicas de la Comunidad de Estados Independientes. Creemos, además, que esos señalamientos contribuyen a polarizar la opinión pública contra dichos egresados, quienes hoy se destacan en diferentes sectores de la actividad pública, privada y académica del país.
Rubén Darío Flórez, (siguen más firmas)
Bogotá
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