Lunes, 24 de noviembre de 2014

| 2005/01/21 00:00

Creación de riqueza

Hoy, en los países en vías de desarrollo, hay activos muertos (no registrados o valorizados) por más de US$9,3 billones.

Santiago Ulloa Foto: Santiago Ulloa

Hace unos días se concedió el "Premio Milton Friedman para el Avance de la Libertad" al economista peruano Hernando de Soto, como reconocimiento a sus teorías sobre el desarrollo mundial. Así mismo, se habla de él como probable receptor del Premio Nobel de Economía para el próximo año. Por ello, creo importante escribir sobre lo que plantea y sobre sus consecuencias para los países en vías de desarrollo.

Imaginemos un país donde nadie puede identificar lo que posee, la descripción de los tipos de activos no está estandarizada, las normas que gobiernan la propiedad difieren de un municipio a otro, a sus habitantes no se les puede hacer pagar sus deudas, sus recursos no se pueden explotar adecuadamente y la propiedad no se puede dividir en acciones. Esta es la realidad de núcleos muy importantes de las principales ciudades latinoamericanas, donde los suburbios, ranchitos o favelas concentran una parte sustancial de los habitantes de estos países, quienes han creado sus mínimas infraestructuras donde viven, a pesar de que no tienen ningún título de propiedad sobre ellos.

Imaginemos que se consigue valorizar el terreno donde están construidos y al mismo tiempo, se les emite un título de propiedad a sus habitantes. Una vez hecho esto, se abre la puerta a las posibilidades de obtención de préstamos a tasas coherentes que les permitan desarrollar sus actividades de una forma más eficiente, en vez de estar en manos de prestamistas que les exigen intereses astronómicos por el dinero que les han dejado. Imaginemos que los trámites para la afloración de estos activos no fuesen complicados y se pudiesen hacer de una forma eficiente. En ese caso, se produciría la mayor creación de riqueza en la historia en un período reducido. Hoy, en los países en vías de desarrollo, hay activos muertos (no registrados o valorizados) por más de US$9,3 billones según datos del estudio hecho por el Instituto para la Libertad y Democracia que preside Hernando de Soto.

Sigamos imaginando las consecuencias que tendrían para esas economías estos pasos que hemos comentado. Primero, acceso a una propiedad sobre la que se podría tomar crédito. Segundo, reducción de las tasas de financiación de ese mercado, con la implicación del aumento de los márgenes de beneficio. Adicionalmente, se conseguiría meter en el sistema a un gran número de personas que están en la economía informal, lo cual implicaría mejoras en sus condiciones de vida y reducción de las posibilidades de ser explotadas, lo cual permitiría alcanzar beneficios como sanidad pública y pensional. Por último, también saldrían beneficiadas las finanzas públicas de este país, ya que se comenzarían a pagar impuestos prediales sobre esas propiedades y a recibir impuestos sobre la renta de unas actividades que antes estaban fuera del circuito. Se produciría un aumento considerable de la riqueza de la nación, y se encontrarían recursos adicionales para su reducción de deuda y poder crecer de forma más sana y eficiente en el futuro. Al tiempo que se contaría con mayores fondos para inversión en educación y sanidad, bases de un crecimiento sostenido.

Como hemos visto, todo son efectos positivos. Por ello, se debe luchar para encontrar las formas legales para que sean realidad. Es importante destacar que ya varios países en el mundo están comenzando a aplicar estas teorías, como Egipto y Tanzania, y que varias fundaciones de países europeos están apoyando financieramente su implementación.

Carlos Slim, el mayor empresario mexicano y, posiblemente, la mayor fortuna de América Latina, comentaba en unas declaraciones a revistas económicas que hay una obligación ética y moral para ayudar a los países subdesarrollados a salir de la pobreza. Pero también comentaba que hay un interés económico para hacerlo, ya que si logramos que estos núcleos humanos pasen de un nivel de miseria absoluta a uno en el que puedan empezar a consumir y demandar bienes y servicios, se habrá logrado un efecto de creación de riqueza mucho mayor que el producido por cualquiera de los tratados de libre comercio que están tan de moda en los últimos tiempos.



Santiago Ulloa - CEO TBK Investments, Inc.

sulloa@tbkinvestments.com

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×