El profesor Rodrigo Galarza se puso en el trabajo de quitarle a las 297 páginas del acuerdo de La Habana todos los adjetivos y lo que se conoce ahora como lenguaje incluyente. Por este se entiende agregarle el femenino a todo sustantivo de género masculino. Es decir, cada vez que se dice “todos”, que en español incluye a los dos géneros, se agrega “y todas”; cada vez que se dice “guerrilleros” se agrega “y guerrilleras”, y así sucesivamente. Ese modismo es considerado “el uso no sexista del lenguaje”. Al quitarle al acuerdo todas esas palabras y todos los adjetivos, quedó de 204 páginas.
CONFIDENCIALES
93 páginas menos
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23 de septiembre de 2016 a las 7:00 p. m.