Los chinos y los rusos quieren mostrar al mundo que las amenazas y las sanciones de Trump contra Venezuela son bastante vacías y que ellos no van a permitir un cambio traumático de régimen. La razón es que sus intereses son demasiado grandes: como China le ha prestado 60.000 millones de dólares a Venezuela y Rusia le ha vendido 11.000 en armas, el gobierno de Maduro está endeudado hasta la camisa con ellos y ha tenido que entregarles en pago o garantía sectores claves de la economía. Hoy los chinos y los rusos controlan buena parte de la producción y distribución del petróleo, así como del sector financiero. Por ejemplo, Rusia ya posee el 49 por ciento de CITGO, la gigante multinacional de petróleo. Y un banco chino controla todos los pagos del gobierno venezolano por compras de comida, que son hoy la prioridad del chavismo.
CONFIDENCIALES
Maduro contra la pared
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16 de septiembre de 2017 a las 5:15 p. m.
