08 diciembre 2012

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Cifra absurda

A Carlos Ossa le acaba de pasar algo insólito. Cuando era contralor tuvo diferencias con Clara Eugenia Domínguez, la jefe de la oficina de Control Disciplinario y tomó la decisión de despedirla ya que se trataba de un cargo de libre nombramiento y remoción. Ella se adelantó y presentó renuncia motivada, lo que permite luego poder demandar por despido sin justa causa. Ahora, diez años después, el Tribunal de Cundinamarca acaba de fallar a favor de la funcionaria y le exige a Ossa pagarle una indemnización de 1.900 millones de pesos de su patrimonio y él obviamente no la tiene. El caso está para revisión ante el Consejo de Estado.
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