Los colombianos que tienen que ir a la Embajada de Colombia en Londres por estos días se sorprenden de encontrar en la entrada una especie de manifestación de centenares de personas llenas de pancartas y de máscaras. Sucede que la sede diplomática del país está en el mismo edificio que la de Ecuador, en donde se está desarrollando la telenovela del asilo de Julian Assange, el hombre de WikiLeaks. Para colmo de males, el edificio está situado en la acera de enfrente al emblemático almacén Harrods, donde se presenta la mayor congestión de gente del sector. Un visitante reciente exclamó: “Esto parece una mezcla entre el carnaval de Barranquilla y el desfile de la Marcha Patriótica”.