Las consecuencias jurídicas para los que invirtieron en el fondo de Curazao directamente desde el exterior son la pérdida total de la inversión más una multa por el mismo monto. A esto hay que sumar las consecuencias tributarias de la evasión que consisten en el 33 por ciento de impuesto de renta por comparación patrimonial y una sanción por inexactitud del 160 por ciento de las declaraciones aún no en firme (dos años) con intereses de mora del 30 por ciento. Conclusión: nadie que tenga una inversión a nombre de una sociedad no identificable va a poner la cara. Esa platica se perdió.