Ahora que hay un debate sobre si el expresidente Álvaro Uribe está buscando que se reforme la Constitución para que él pueda volver a ser presidente, vale la pena hacer una aclaración: no va a suceder. Hipotéticamente solo habría tres caminos para reformar la Constitución en ese sentido: un acto legislativo, un referendo o una asamblea constituyente. Un acto legislativo no es viable porque cuando la Corte en 2010 hundió el intento de su segunda reelección, volvió a dejar vigente la norma anterior que prohíbe en forma explícita que alguien pueda ser presidente más de dos veces. Cambiar esa prohibición implicaría sustituir la Constitución y ni el Congreso, que es santista, lo aprobaría, ni la Corte lo dejaría pasar.