Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2002/06/24

Pinitos

Alvaro Uribe Vélez se ha obsesionado por enseñarles a sus hijos la ética del trabajo desde la infancia. Por eso apoyó a Tomás y a Jerónimo, de 21 y 19 años, en su primer negocio. Se trataba de una exportación a España de 6.000 sombreros 'vueltiaos' fabricados en el departamento de Córdoba. La inversión de cada sombrero fue de un dólar. Los muchachos se dedicaron personalmente a venderlos e, incluso, hasta a ofrecerlos en la calle. Lamentablemente hasta la fecha sólo se han vendido 150. Y el precio de venta, que comenzó en cinco dólares, está a punto de llegar a 50 centavos. Uribe, como buen paisa, considera que cada negocio es un aprendizaje y el episodio de sus hijos le recuerda su primera aventura empresarial como propietario del restaurante El Gran Banano en Medellín.

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