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| 1/1/2018 12:00:00 AM

También es posible ser campeón del mundo desde el sofá de la casa

Así es el fútbol en los videojuegos, ese que cada año acaba con los pulgares de los aficionados.

El periodista y escritor español Nacho Carretero comienza su texto Odio eterno al fútbol moderno diciendo que este deporte “tal y como siempre lo hemos conocido, terminó en 1994”. Sus palabras, sustentadas sobre nombres como Julien Escudé, Éric Cantona y Guti Hernández, derogan los principios del fútbol y lo reducen a un negocio atiborrado de publicidad, mercadeo y papel moneda. Pero a esos factores se suman unos que pocas veces se mencionan; los pixeles, la inteligencia artificial y los motores gráficos.

A finales de 1993 nació la saga que hoy conocemos como Fifa. Los videojuegos desarrollados por la compañía Electronic Arts no serían mundialmente reconocidos hasta el Fifa Soccer 95, un video game desarrollado por Extended Play publicado el 10 de noviembre de 1994. Esta versión contó con las seis ligas europeas: Premier League (Inglaterra), Serie A (Italia), Eredivisie (Holanda), Bundesliga (Alemania), La Liga (España) y Ligue 1 (Francia). Desde aquel lanzamiento, el juego se ha actualizado anualmente sin falta.

No son solo los fanáticos del deporte los que invierten dinero en la última versión del juego buscando a las estrellas de su equipo preferido. A los futbolistas profesionales les entregan cartas personalizadas en las que pueden jugar con una versión mejorada de ellos mismos. Los torneos mundiales como Fifa eWorld Cup logran lo que ningún otro campeonato; juntar a personas de todo el mundo para ‘saltar al campo’ con el equipo que ellos quieran, sin importar la liga, sin importar la edad, todo en una competencia que, irónicamente, corona al mejor jugador de Fifa sin guayos y con pulgares desgastados.

Los videojuegos no tienen la culpa de evolucionar más rápido que el deporte. No deben cargar con la cruz de haber cambiado el significado de la frase “me pido ser Valderrama, yo soy Messi y yo quiero ser Rooney”. Las gráficas cada vez son más realistas, los comentaristas más específicos y el juego más inteligente, incluso que el fútbol mismo. Por eso se intenta actualizar el balompié con el VAR, con las cámaras, con la tecnología, con estadísticas y números.

Podemos disfrutar del deporte desde el sofá con el mando entre las manos. Podemos ser Cristiano, dirigir al Real Madrid o hacer el Modo Carrera de Fifa18 con Alex Hunter, buscar traslados a otros clubes y vivir el sueño del profesionalismo, o diseñar nuestros propios estadios como en PES. Podemos reanudar un partido si vamos perdiendo o comprar a James, Pelé o Ronaldinho, pero no debemos permitir que la alta definición y las actualizaciones anuales nos quiten lo más preciado que tiene el fútbol: su simpleza.

*Productor de Especiales Regionales de SEMANA.

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