Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 8/11/2017 12:00:00 AM

En la extracción de carbón, cada gota de agua cuenta

Para una actividad minera exitosa es clave que se implementen medidas de protección, conservación y restauración de este recurso.

En Colombia sí es posible trabajar en equipo para proteger la diversidad de cada región y, al mismo tiempo, aprovechar los recursos allí presentes. Esto se conoce como competitividad sostenible, y aquí cada gota de agua cuenta. Por lo tanto, la gestión integral del agua por parte de los sectores productivos es fundamental, y con este propósito se debe recuperar el diálogo libre con un tono constructivo, que lleve a crear un nuevo escenario de gestión ambiental regional y territorial bien informada, donde la opinión diferente sume y genere nuevas responsabilidades para llegar a acuerdos.

Uno de esos sectores productivos es la minería de carbón, cuya gestión ambiental y social históricamente ha sido sujeto de análisis, aprobación y seguimiento por parte del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) y las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), que actúan en su respectiva jurisdicción monitoreando desde la fase de prospección y exploración hasta el cierre de minas.

Un primer criterio de aproximación a los territorios son las restricciones y exclusiones de la actividad en ecosistemas considerados estratégicos por su alto valor ambiental y social. El reto para el Estado en este sentido es definir límites ecosistémicos, sociales y económicos a escalas apropiadas para implementar planes de manejo ajustados a la realidad de los servicios y bienes de dichos ecosistemas.

Las garantías establecidas por las autoridades ambientales deben procurar que, en todo el proceso, se haga uso eficiente de los recursos naturales, con medidas de restauración, protección y conservación de los bienes y servicios del ecosistema, y con protección de la calidad del aire e inclusión de indicadores que relacionen la actividad de extracción con impactos en salud, seguridad alimentaria, agua potable y medioambiente, entre otros.

Finalmente, el compromiso debe orientarse a trabajar colectivamente en satisfacer necesidades sociales, ambientales y económicas, así como en construir procesos de articulación eficientes de nuestra relación con los límites de la naturaleza.

*Director del Centro Nacional del Agua (CNA-Andi).

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

TEMAS RELACIONADOS

EDICIÓN 1850

PORTADA

El hombre de las tulas

SEMANA revela la historia del misterioso personaje que movía la plata en efectivo para pagar sobornos, en el peor escándalo de la Justicia en Colombia.