Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2016/06/14 18:40

Borges vivirá siempre

El mundo conmemora la obra del escritor que sigue siendo uno de los referentes más importantes de la literatura del siglo XX.

Jorge Luis Borges e sconsiderado uno de los eruditos más importantes del siglo XX. Foto: A.F.P.

Hace 30 años el mundo despidió a uno de los grandes escritores y poetas del siglo XX. Jorge Luis Borges cerró sus ojos y detuvo su pluma a sus 83 años, pero sus ideas siguen siendo un referente para todos los amantes de la literatura.

Nació en Buenos Aires (Argentina) en una mañana de agosto en el año 1899. Sus padres, el profesor de psicología Jorge Guillermo Borges y la traductora Leonor Acevedo Suarez, se  esforzaron darle la mejor educación.

Desde pequeño paseaba por la biblioteca de la casa con su abuela paterna Fannie. A sus 10 años su pasión por la literatura dio sus primeras luces al convertirse en el traductor de Oscar Wilde del inglés al castellano.

Estudió en Argentina, luego en Ginebra (Suiza) y después en España. Eso explica por qué la literatura de Borges está en la frontera en donde las culturas se mezclan y donde la identidad se mantiene en permanente construcción. Por eso, como explican varios críticos literarios, la obra de Borges familiarizó a sus lectores con culturas lejanas y abrió paso para que las nuevas generaciones decidieran narrar historias de otras latitudes.

Borges regresó a Argentina en 1921 y en ese año fundó las revistas Prisma con el deseo de compartir sus conocimientos. Más adelante crearía Proa y Martín Fierro.

Sus primeras obras fueron Fervor de Buenos Aires (1923), Luna de enfrente (1925) y Cuaderno San Martín (1929). En ellas plasmó cómo se imaginaba su ciudad natal mientras estaba lejos.

Desde muy joven, a sus 31 años, Borges empezó una lucha contra la ceguera, la misma que le impedía disfrutar plenamente de lo que más amaba: la lectura.

Trabajó en la Biblioteca Nacional de Buenos Aires desempeñando el cargo de director durante 18 años, pero tuvo otros cargos en la misma entidad durante nueve años.

Los años 30 y los 40 fueron la época de mayor producción ficticia del escritor. Publicó libros deslumbrantes como Historia universal de la infamia (1935), Ficciones (1944) y El Aleph (1949).

En su ánimo de compartir lo que sabía, Borges decidió ser profesor de Literatura Inglesa en Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1955. Entonces Borges profundizó en el cuento, un género que lo acompañaría en su soledad el resto de su vida.

En los años 50 Borges ya era reconocida figura de la literatura universal. Recibió el Premio Nacional de Literatura, seguido por otros tantos reconocimientos en América Latina, Estados Unidos y Europa. En 1961 recibió, junto a Samuel Beckett, el Premio Formentor de las Letras por El Hacedor. Ese mismo año también obtuvo el Premio Internacional de Editores. Más adelante obtendría el Premio Miguel de Cervantes. Y aunque nunca recibió un Nobel estuvo nominado por 30 años.

En 1964, publicó El otro, el mismo, uno de los libros de poemas que más reconoció Borges, en el que logró resumir sus ideas, obsesiones y delirios que lo acompañaban. 

En los 70 publicó El informe de Brodie (1970), El oro de los tigres (1972) y Libro de sueños (1976).  

El 14 de junio de 1986 murió debido a un cáncer hepático en Ginebra, Suiza. Hoy se recuerda su historia, su legado, sus frases, sus libros, sus cuentos, sus ensayos, las entrevistas divertidas y profundas, y los momentos en que alguien tuvo la fortuna de encontrarse con él.

En una de sus últimas entrevistas dijo: “Yo no he sabido manejar mi vida (…) Mi vida ha sido una serie de equivocaciones”.

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