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| 6/18/1990 12:00:00 AM

AL SON DE EL JAZZ

Durante una semana, los ritmos más populares del continente se toman a Bogotá.

Para el espectador desprevenido, se trata de dos cosas totalmente diferentes. Pero no hay tal. Aunque son ritmos distintos, que evolucionaron en regiones y culturas diferentes, lo cierto es que el jazz y el son -y lo que hoy se conoce como salsa comparten algunas raíces, especialmente las que vinieron con los esclavos negros. Por eso no es extraño que desde Cuba hasta las playas de Rio de Janeiro, de Nueva Orleans a la costa venezolana, se escuchen patrones rítmicos similares. Tampoco es extraño que músicos herederos de la salsa, como los hermanos Palmieri o Ray Barreto, hayan incursionado en la onda del jazz o que un trompetista de las cualidades del norteamericano Dizzy Gillespie incluya en su repertorio ritmos caribeños.

Para los amantes de estos dos géneros musicales, entre el 29 de mayo y el 7 de junio próximos, Colcultura y el Teatro Colón presentaran una serie de conciertos con grupos nacionales e internacionales.
Este festival estará también en Barranquilla, Cali y Medellín entre el 30 de mayo y el 15 de junio.
Por Cuba, el Septeto Nacional de Ignacio Pineiro tiene a su cargo la representación del son tradicional.
Fundado en 1927, el Septeto fue un gran innovador de la música cubana e impuso un nuevo estilo en la interpretación de las viejas tonadas.
A tal punto llegó la importancia de este grupo, que en 1932 el famoso compositor norteamericano George Gershwin incluyó en su "Obertura cubana" temas del son-pregón.
"Echale salsita", una de las piezas que hicieron historia en esos años.
Bajo la batuta de Piñeiro, insigne compositor y arreglista de Cuba, el Septeto recorrió el mundo entero a partir de 1930. Ahora, con una nómina que mezcla músicos viejos con nuevos talentos, la agrupación llega con todo el repertorio que la ha hecho famosa, con la dirección del sonero Carlos Embale. Este hombre, que en la actualidad cuenta 63 años, tiene una de las voces más altas de la música afrocaribeña y se desenvuelve con igual soltura al interpretar guarachas, sones o boleros.

Más reciente que el Septeto y con un estilo totalmente diferente, llega también la Original de Manzanillo, agrupación fundada a comienzos de la década de los sesenta y heredera de lo que se conoce como charangas, al estilo de la famosa Orquesta Aragón. La Original tiene un repertorio que va desde la tradicional "Guajira guantanamera" hasta la reciente "Acaba de comenzar la fiesta". Esta agrupación es un ejemplo de los nuevos rumbos que ha tomado la musica cubana, pero también trabaja ritmos tradicionales como la guajira, el son y el cha cha cha.

En lo que tiene que ver con el jazz, aunque no estaran presentes los grupos norteamericanos, el aporte colombiano será decisivo. La Big Band, compuesta por musicos de la Orquesta Sinfónica de Colombia, de la Filarmónica de Bogotá y de la Banda Nacional bajo la dirección del guitarrista Gabriel Rondón, tendra a su cargo la interpretación de swing tradicional, con melodías que hicieron famosas bandas como la de Tommy Dorsey y Glen Miller. El también colombiano Vox Populi presentará un repertorio de jazz latino y la agrupación de Ana María González hará un espectáculo de jazz vocal. Uno de los pianistas más importantes en el jazz latinoamericano, el venezolano Pedro López, vendrá con su conjunto luego de participar con bastante exito el año pasado en el festival de Montreal, Canadá.

Con todos estos ingredientes, las veladas del Teatro Colón prometen ser una verdadera fiesta. Lo difícil será aguantarse las ganas de pararse a bailar al son de tanto genio del ritmo.-
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