Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/28/1996 12:00:00 AM

ALEGORIAS EN GRIS

La exposición de Oscar Muñoz: entre la poesía y el crimen.

La obra de Oscar Muñoz expresa claramente su tiempo, el mundo actual, no sólo por la temática de baños, muros y baldosas inequívocamente contemporáneos, sino por sus objetivos de utilizar la sensibilidad para implantar ideas y estimular actitudes. Su trabajo de los 10 últimos años reunido en una exposición del Museo de Arte Moderno de Bogotá, provee una experiencia altamente sensibilizadora que estimula reflexiones acerca del transcurso del tiempo, de los inexorables ciclos de la vida, y del deterioro, la violencia y la muerte.
La exposición -rigurosamente curada e instalada por Miguel González- está compuesta mayoritariamente por obras pertenecientes a series, de acuerdo con la usual manera de trabajo de Muñoz, pero también incluye piezas independientes como los tubos de acrílico transparente donde aparece atrapado el rostro del artista, y como los ensamblajes de baldosas en cuyos intersticios se alcanzan a entrever cabellos, papeles, colillas y otros residuos del acontecer cotidiano.
La muestra se inicia cronológicamente con las Cortinas de baño, pinturas ante las cuales el observador piensa que ve a través del plástico que les sirve de soporte, los cuerpos de personas que toman una ducha o el espacio donde acaban de tomarla. Son obras en que la duda y la inseguridad retienen la atención y la conducen a interrogantes sobre la verdad, la realidad y las apariencias. Trabajos que producen además cierta impresión premonitoria, espectral, de peligro inminente, agudizada por la sensación de que se está transgrediendo una intimidad. Las premoniciones parecen convertirse en hechos en los Levantamientos, trabajos sobre papel que reproducen por medio del frottage baldosas de baño, 'el lugar del crimen', y donde una parte del papel arrugado se levanta insinuando una sábana pero haciéndonos conscientes del medio utilizado e internándose en los espacios de la realidad.
Luego aparecieron las Superficies al carbón, producciones en las cuales el yeso alcanza las más radiantes calidades y el carbón pulverizado una obscuridad total y calcinada, pasando por todo tipo de 'tiznes' intermedios. En estas obras resulta inescapable la metáfora sobre la vida urbana, sobre el desmedro, la ruina, la destrucción. Las imágenes no son fácilmente reconocibles en su totalidad, pero en sus detalles son fieles reproducciones del mundo real, emparentándose con el período hiperrealista del artista e insistiendo en la duda como manera de llegar a la conciencia.
En los Narcisos -sus trabajos más recientes- sobre el agua que contiene un recipiente cuadrado el artista reproduce su rostro con carbón mediante la utilización de un tamiz, de manera que al secarse el agua sus facciones quedan impresas en un papel colocado previamente en el fondo. Son autorretratos que implican un proceso, en los cuales el azar y el tiempo son determinantes, y cuyo resultado es una imagen deformada por accidentes que escapan al dominio del artista y que por su calidad de huella o de recuerdo incitan a meditar sobre el decurso de la vida y la certeza de su fin.
En los trabajos de Muñoz el deterioro, la violencia, la vida y la muerte no se representan directamente sino de manera alegórica y sutil, pero la atmósfera que imponen, las alusiones que envuelven y los pensamientos que generan son mucho más contundentes y efectivos que los que puede estimular cualquier imagen literal. Una gran fotografía aérea de Cali cubierta por un vidrio de seguridad resquebrajado, complementa la sensación azarosa y punzante que produce esta exposición, una de las más sobresalientes de los últimos años por la originalidad de su elaboración, la poesía de sus visiones y porque a partir de experiencias y argumentos personales alcanza un contenido de validez universal.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1844

PORTADA

Francisco superstar

La esperada visita del papa a Colombia tiene tres dimensiones: una religiosa, una política y otra social. ¿Qué puede esperarse de la peregrinación del sumo pontífice?