Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1989/06/26 00:00

AMATE A TI MISMO

Para Fernando Savater, el amor propio es el principio de toda ética.

AMATE A TI MISMO

El último libro de Fernando Savater, " Etica como amor propio" (Mondadori), ha sido recibido en España con un entusiasmo sorprendente, para ser una obra de amplio calado filosófico. Es claro que una de las virtudes de Savater reside en su capacidad para llevar la discusión de las ideas filosóficas al terreno llano del lenguaje comun del hombre de la calle. De ahi que "Etica como amor propio" se haya divulgado con la celeridad de un best-seller. Pero es que el tema de por sí es apasionante y su planteamiento inaudito. Savater afirma que su libro es "una respuesta apasionada pero racional a la sentencia dictada contra todos nosotros por el Yago shakespereano:"Nunca he encontrado a un hombre que supiera amarse a sí mismo", y lo que demuestra el autor con un abrumador aparato erudito es cómo la condición previa para cualquier sentido ético se encuentra en el amor propio. En contra de la tradición altruista o del desinterés como paradigma de lo moral el autor sostiene que hay una ética basada en ese amor propio que es apasionado amor por el bien de cada cual, del que deriva el bien común. Lo que en definitiva Savater emprende aquí es una inversión de los valores que habían colocado la negación de sí en la cúspide del ideal humano. Savater invierte la figura y propone como ideal el del amor propio como principio de toda ética.
Uno tras otro, los libros que ha publicado Fernando Savater no han hecho más que cimentar sólidamente su fama. Se le conoce como ensayista dramaturgo, como polemista en permanente acecho, como discutidor de los grandes temas de nuestro tiempo, como historiador, como catedrático de ética, como filósofo y también como lector insaciable. El hecho es que a Fernando Savater se le considera hoy por hoy como uno de los hombres más destacados en el panorama intelectual de la España actual. Los directivos de la Feria Internacional del Libro tuvieron la buena idea de invitar a Fernando Savater y en esto está implícito el reconocimiento universal de que goza el escritor español.Es -con otros ilustres invitados-, el representante de todo un movimiento cultural innovador y vital que imprime a los actuales hechos culturales una forma nueva de pensar y plantear los problemas que gravitan sobre la conciencia del hombre contemporáneo. Savater es uno de esos grandes renovadores del pensamiento español. Heterodoxo y crítico acerbo de los más viejos y arraigados principios progresistas en el mejor sentido del término.
Savater ha escrito sobre tal abundancia de temas, autores e ideas que su pensamiento abarca prácticamente los grandes temas de la cultura y la historia. Ahí están sus ensayos sobre Cioran, a quien divulgó a los lectores de lengua castellana o sobre Juliano el Apóstata, sobre Lope de Aguirre, Bocaccio y también están sus lúcidos ensayos contra las nociones de patria contra el militarismo y también acerca de la responsabilidad del intelectual frente a la sociedad. En cada uno de sus libros el temple critico da una tensión tal a su escritura que en ella podemos reconocer tanto la presencia del iconoclasta como del pensador afirmativo.
De ahí que su lectura resulte siempre enormemente estimulante para el lector que desprevenidamente pensaba navegar en las aguas tranquilas de un escritor sencillamente apacible. Nada de esto hay en Savater. Fuertes sacudidas,gigantescas oleadas polémicas, tormentas, dramáticos cielos rasgados en el paisaje de las ideas, zozobras y naufragios. Leer los ensayos más polémicos de Savater significa embarcarse en una intensa travesia aventurera por el mundo de las ideas. Dos de sus libros son el mejor ejemplo de su escritura polémica. "Panfleto contra el todo" (Alianza) que es un alegato contra las naciones todopoderosas y alienantes como el Todo, y el poder, el Estado y la Justicia, la Igualdad y el bien común. En tal sentido el libro se ofrece como dice el autor no como una obra de persuasión política, sino de disuasión politica y como una derivación de la reflexión ética y política de Nietzsche, cuya ironía recae sobre las ciencias sociales y sobre los discursos de la teoría política.
El otro libro,"Perdonadme Ortodoxos", viene a reunir en forma antológica una serie de ensayos enlazados por un sentido, que les da su coherente continuidad, y que ilustra el epígrafe del libro, aquella interrogación de Jakob Boheme "¿De qué te sirven tus conocimientos, si no te impulsan a combatir? De nada". Libro combativo en el que el autor ha dado uso pleno de su sentido dialéctico.
Las crisis sociales, las crisis del individuo, las del Estado y las de las ideologías, el hombre en el vaivén de la historia; el hombre de hoy con la visión de su futuro, desemboca en estas páginas poseido de lo único que hoy le pertenece con seguridad: su incertidumbre.Los diagnósticos de Savater son claros, contundentes, plenos de sabiduria estoica, pero también de vitalismo nietzscheano. Un pensador así, un escritor comprometido con su tiempo, se constituye en un faro en una época como ésta, amenazada por la destrucción que fracciona y corroe la vida social y política de nuestro tiempo.




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