Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 10/20/2003 12:00:00 AM

Amor con fecha de vencimiento

Una historia sobre el amor moderno y el matrimonio.

El amor dura tres años

Frederic Beigbeder

Anagrama, 2003

161 paginas

El primer año de matrimonio es un éxtasis, casi un milagro, como si la felicidad dependiera de un rostro (en ese año se compran los muebles). El segundo es más comprensión y cariño (se cambian los muebles de sitio). En el tercero, ocurre el divorcio (se reparten los muebles). Sí, el amor sólo dura tres años.

La anterior es, desde luego, una cifra simbólica. Lo que en realidad pretende esta novela es una reflexión sobre la brevedad del amor dentro del matrimonio y la dificultad de practicarlo en la época actual.

Marc Marronier, quien narra la historia en forma autobiográfica y en pequeños capítulos, ha cumplido 30 años. Lo cual, según sus palabras, quiere decir que se encuentra en esa edad espuria en la que se es demasiado viejo para ser joven y demasiado joven para ser viejo. Acaba de separarse y se dispone a celebrar "su fiesta de divorcio". Una fiesta bastante solitaria porque, absurdamente, los amigos lo acompañan a uno el día de la boda pero no el día del divorcio. "Uno siempre debería casarse solo y divorciarse con el apoyo de todos sus amigos". La fiesta, como es de esperar, terminará en borrachera y juerga por varios cabarets de París.

Marc se casó enamorado de Anna pero, al mirar hacia atrás, entiende que lo hizo más por la presión social (el matrimonio no es algo que se haga por sí mismo). Se casó para poner nerviosos a los amigos y para hacer feliz a sus padres. Más o menos como quien saca el permiso de conducir u obtiene el título de bachiller. Es decir, para ser normal a cualquier precio: el que no puede estar por encima de los otros, quiere ser igual a ellos por miedo a estar por debajo. En fin, se casó y arruinó el amor.

Reconoce que su generación es demasiado superficial para el matrimonio: se casan como ir a MacDonald's y luego hacen zapping. Precisamente, ¿cómo van a permanecer toda la vida con la misma persona en la sociedad del zapping generalizado? ¿En la época en la que las estrellas, los políticos, las artes, los sexos y las religiones son intercambiables como nunca lo han sido? El sentimiento amoroso no podía ser la excepción a esta esquizofrenia colectiva.

Marc amaba a Anna hasta que un día, al tomarle la mano, le pareció blanda y blancuzca, como si fuera un pulpo. La misma mano que le había pedido ante Dios y por la que, tres años antes, habría dado la vida. Comenzó a rechazarla a todas horas. Era imposible volver atrás: el amor se había acabado y empezaban las mentiras. A su juicio, la culpa no fue de ninguno de los dos sino del matrimonio, ese sistema "destinado a que aborrezcas aquello que amas".

Nada que hacer: "El amor dura tres años. Aunque lleves 40 años de casado". Para nuestro protagonista luego de este breve lapso una pareja debe separarse, suicidarse o tener hijos: tres maneras de confirmar su final.

Marc, según dijimos, elige la primera opción. Aunque -es importante aclararlo-, antes de dar el paso a lo desconocido, tenía una carta escondida: Alice. Cuando dejó de amar a Anne, casi sin duelo ni solución de continuidad, se enamoró de Alice, una mujer casada: "¿Cómo era posible que no la hubiera conocido antes?".

Si permite que Alice siga casada, Marc tendrá un amor intenso pero lleno de zozobra e insatisfacción. Si se casa con ella, sabe que puede terminar en lo que ya conoce. La segunda parte de esta historia es el intento de construir una relación a salvo de la gran contradicción que entraña el matrimonio: vivir con alguien y dejar de desearlo porque no se puede desear lo que se tiene. El matrimonio da seguridad y eso nos hace felices (la felicidad se basa en la confianza) pero para estar enamorados necesitamos inseguridad: el amor se alimenta de dudas e inquietudes.

El amor dura tres años no es ninguna gran novela. Pero es inteligente y honesta. Y, de cualquier manera, resulta irresistible y conmovedor observar a una nueva generación estrellarse contra los viejos e insolubles problemas de siempre.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1834

PORTADA

El peligro inminente de los otros grupos violentos

La bomba del Andino deja claro que terminada la guerra con las Farc aún quedan otros grupos armados. ¿Cuáles son y qué peligro representan?