Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2016/04/01 22:28

Anna, un amor de madre que puede herir

Semana.com habló con Jacques Toulemonde, el coguionista de El abrazo de la serpiente, quien estrenó su primera película como director.

Jacques Toulemonde, retratado en el Country Club Billar Bogotá. Foto: Juan Carlos Sierra / SEMANA

En la premier de Anna las manos de Jacques Toulemonde sudaban más que en el instante anterior al anuncio del ganador del Oscar, en la categoría Mejor película en lengua extranjera. La razón era sencilla: ninguna emoción se compara al estreno de la ópera prima de un cineasta, es decir, de su primer largometraje. Anna se proyecta en las salas de cine desde el 31 de marzo.

Semana.com: ¿Qué es Anna?

Jacques Toulemonde: Es el drama de una mamá maravillosa que busca que no la separen de su hijo, pero en algunos momentos ella puede ser peligrosa para su hijo y para sí misma: Anna tiene un trastorno mental. Ella quiere ser una madre perfecta, pero a su alrededor hay gente que solo le dice: estás enferma, estás loca y hacen que empeore su salud mental.

Semana.com: ¿Cómo nació esta película?

J. T.: Cuando Zidane le dio el cabezazo a Materazzi, en el Mundial de Alemania 2006. Yo vi esa escena y me llegó una iluminación, dije: “este tipo cómo se tira toda una vida profesional por una rabieta”. Eso ató los cabos sueltos de una historia que venía pensando hace algún tiempo. El resultado fue Anna.

Semana.com: Pero pasaron 10 años para que Anna fuera un hecho…

J. T.: El principal problema de hacer cine en Colombia es la financiación. Nos tuvimos que presentar seis veces al Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC) y quedamos durante cinco años como finalistas, sin recibir los recursos. Entonces me fui a buscar suerte en Francia y en esos años trabajé como guionista y asistente de producción. Pero no renuncié a Anna.

Semana.com: ¿Pero qué hizo en Francia?

J. T.: Para probarme que yo sí podía hacer cine, hice un largo autoproducido que nunca salió. Luego realicé el corto Juego de niños, al que le fue muy bien: se ganó el premio del CMC, que es el equivalente al FDC en Francia y ese fue el aliciente de Anna. Con este premio llegaron los otros apoyos económicos. En noviembre de 2015 estrenamos Anna en el Tallinn Black Nigths Film Festival, de Escocia. Después fuimos a Suecia, Suiza y de allí al Festival Internacional de Cine de Cartagena de este año.

Semana.com: ¿Y cómo llegó Juanita al protagónico?

J. T.: Ella llegó en el casting, tenía todo para ser Anna…

Semana.com: ¿Quién es Anna?

J. T.: Anna está inspirada en mi interés por la familia y en las “enfermedades” mentales. Hubo particularmente una persona, a la que quiero mucho, que tuvo una crisis muy grave por la que terminó en un hospital psiquiátrico durante tres meses. Allí fue tratada con métodos bastante medievales, como electroshocks para corregir su trastorno. Todo el tiempo le decían “no escuches esas voces, no sigas esos impulsos” y, básicamente, hicieron de ella un zombi. Cuando salió de la clínica era un fantasma, sin ningún tipo de voluntad, podía pasar media hora eligiendo cuál paquete de jamón quería comprar.

Semana.com: ¿Y qué tanto tiene Anna de esta experiencia?

J. T.: Yo conviví con esa persona y aprendí que eso que tiene en su cabeza es lo que la hace bella. Entendí que los momentos difíciles que tuve que vivir eran el precio a pagar por los mejores momentos de mi vida. Eso quise hacer con Anna, interrogar, sin juzgar, esa condición tan humana que son las emociones, y digo condición porque todos las tenemos por dentro.

Semana.com: Nunca dice cuál es el diagnóstico de Anna…

J. T.: No quise hacer una ficha médica de ella, porque se trata de rechazar ese encasillamiento de lo humano.

Semana.com: ¿Cuál fue el mayor reto al realizar esta película?

J. T.: El principal reto fue la dirección de actores, porque yo sé que las cosas funcionan cuando conmueven. De ahí devinieron las decisiones estéticas.

Semana.com: ¿Cuáles?

J. T.: Buscamos que todo fuera lo más natural posible. Por eso no utilizamos luz artificial en ningún momento y filmamos toda la película con la cámara en el hombro. Decidí que no hubiera maquillaje en ningún actor. Además quería que fuera un experimento de sinceridad, por lo que no hicimos ningún ensayo previo. La idea era llevar las emociones al éxtasis: por ejemplo al niño nunca lo dejamos leer el libreto y se lo contamos como una historia fantástica, para que él no lo repitiera como un niño de primaria, sino que lo sintiera y a Juana la forzamos a llegar hasta un punto extremo de emocionalidad.

Semana.com: Su familia desempeñó importantes roles en esta producción…

J. T.: Me demoré 10 años soñando con esta película. En ese tiempo trabajé como asistente de dirección y guionista y asumí Anna como un proyecto de vida, al que fui sumando a las personas que más quiero: mi padre, como actor; mi esposa como productora; y mis amigos en todo el equipo. Anna no solo habla de una relación familiar, sino que se hizo en familia. Las emociones que se producen en la realización son íntimas y eso queda allí plasmado para siempre.

Semana.com: ¿Y la nominación de El abrazo de la serpiente al Óscar fue un estímulo?

J. T.: El Oscar causó una notoriedad mayor sobre mí y, por ende, sobre Anna. Pero hay una cosa que me entristece un poco, que en Colombia fueron a ver El abrazo solo cuando quedó nominada al Oscar.

Semana.com: ¿Por qué lo entristece tanto?

J. T.: Colombia es un país sin memoria. De los primeros 14 largometrajes que se hicieron en el país se perdieron 12 y solo queda el 80 por ciento de dos producciones. Es como si Francia hubiera dejado desaparecer lo que hicieron los hermanos Lumiere.

Semana.com: Pero ahora el cine colombiano triunfa…

J. T.: Sí, está arrasando en festivales. Y, desde afuera, se percibe que la cinematografía colombiana está en un momento muy estimulante. Pero es triste que el público colombiano aún no lo crea. Es cierto que aquí se hicieron muchas películas malas, pero también muchas maravillosas. Espero que la gente ahora se dé una oportunidad de verlo.

Semana.com: ¿En Francia también se va a pasar Anna?

J. T.: Tenemos que exhibirla, porque es una producción colombo-francesa. Si no lo hacemos quedamos debiendo como tres casas.

Semana.com: ¿En qué proyecto está ahora?

J. T.: Estoy trabajando en la siguiente película de Ciro Guerra como coguionista (dice que no puede decir de qué se trata). Y tengo un proyecto que ya está escrito y que estoy financiando, que se llama Cariño, es la historia de un rapero que tiene dos esposas, cinco hijos y debe buscar salir de una espiral de violencia.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.