Viernes, 20 de enero de 2017

| 1983/01/31 00:00

AÑO NEGRO

AÑO NEGRO

No fue 1982 un año de vacas gordas. La crisis financiera puso en jaque al sistema bancario y crediticio, la producción industrial estuvo literalmente estancada, el crecimiento agropecuario apenas si quedó registrado negativamente y el déficit fiscal puso en aprietos al nuevo gobierno. Para resumir, 1982 fue un año de grave crisis económica.
La TV no podía, entonces, escapar al fenómeno y su panorama no fue propiamente de estrellas. Se vivió la peor crisis comercial que conociera el medio. El año había comenzado con la anunciada "mejor programación en la historia de la TV colombiana". Había sido seleccionada y organizada por el famoso computador que supuestamente hizo la adjudicación de la más controvertida licitación. Y el problema se perfilaba por partida doble: el presupuesto publicitario para el año era de más o menos siete mil millones de pesos y la programación, aumentada en más de 40 horas semanales, requería cerca de catorce mil millones de pesos para salir a flote.
El presupuesto, pues, era 50% deficitario y los cincuenta y tantos programadores --nunca había habido tantos-- tuvieron que disputarse vorazmente una tajadita del escaso ponqué.
Así, por el camino fueron quedando tendidos en el terreno los más débiles aquellos programas que por inadecuada ubicación no habían sido atractivos para los anunciadores. Fue el caso, por ejemplo, de "Yo y Tú", un programa de humor por cuya segunda muerte lloran hoy millones de colombianos.
También salieron del ring programas como "Todas en todo" y "La propuesta" de la programadora de Yolanda Villabona, quien no tuvo más remedio que entregar sus espacios. "Aquí entre nos" y "Yo sé quien sabe lo que usted no sabe", después de haber tenido muy altos ratings de sintonía en el año anterior, estuvieron al borde de la desaparición. Los salvó la campaña de la nueva administración que permitió la reestructuración de uno y la mejor ubicación horaria del otro. Programadores como Nancy Pulecio y José Manuel Dávila obtuvieron autorización para vender sus espacios y a muchos otros les fueron autorizados cambios. Hasta tal punto llegó el caos de la TV que, al final del año, la programación que se estaba emitiendo prácticamente no era ni la sombra de la originalmente adjudicada.
Y de la crisis no pudieron escapar ni las grandes programadoras. Tuvieron que reestructurar sus ofensivas de venta de espacios, cuando años atrás no tenían prácticamente que mover un dedo, pues los clientes se peleaban por pautar comerciales en sus programas.
Sin embargo, y a pesar de las vacas flacas, no todo fue negro. Pese a la crisis, R.T.I., PUNCH y CARACOL hicieron grandes esfuerzos para la realización de telenovelas que marcaron un cambio en la orientación del género. Una de ellas, "La mala hierba", de CARACOL, batió récords de sintonía y desató una fuerte polémica en la cual intervino hasta el director de INRAVISION. Y Eduardo Lemaitre y PROMEC se destacaron con su espacio "Revivamos nuestra historia", la mayor empresa emprendida hasta ahora para llevar a la pantalla chica hechos y personajes de la historia colombiana.
En espacios de humor se impuso "Don Chinche", un programa costumbrista que pasó a ocupar el horario del gran fracaso de R.T.I. en el 82: "Compre la orquesta". En concursos, "Guerra de estrellas" logró el favor de la opinión y "Cuánto vale su actuación" hizo noticia, más que por su popularidad, por el retiro forzado de su animadora, Fanny Mickey criticada por la forma tal vez un poco desabrochada de presentar el programa. Y los niños quedaron encantados con "Telectrónico" que les permitió concursar desde sus casas.
En cuanto a los musicales, aunque falta mucho para alcanzar un nivel que sea competitivo con el de algunos musicales extranjeros, se destacó "Espectaculares JES" por la calidad de los artistas invitados. Entre los periodísticos, los de Alfonso Castellanos conservaron su buen nivel y Germán Castro Caycedo se anotó buenos puntos con una serie sobre El Cerrejón que sacó a la luz pública muchas irregularidades. De los llamados "enlatados", las mini-series sobre los Borgia, "Skag", "Cita con los clásicos", "Sorprendentes animales", "Naturalia", "Especiales de la National Geographic" fueron algunos de los de mejor calidad, sin descontar otros como "Lou Grant", próximo a desaparecer, que logró figurar entre los 12 primeros en rating de sintonía.
Los noticieros dieron mucho que hablar, especialmente durante la campaña electoral. La mayoría, sin embargo, hizo serios esfuerzos para descentralizar las noticias y enviar periodistas a cubrir los sucesos internacionales. "24 Horas" es, sin duda, el favorito de los televidentes, pero "7 días en el mundo" se destacó con los excelentes resúmenes semanales, "TV Hoy" con algunos buenos informes y "Contrapunto" mantuvo la calidad de la sección internacional.
Este año de vacas flacas para la TV fue también el año del estudio coincidental de la ANDA que incluyó cifras sobre composición de audiencia y que reveló tendencias importantes en las preferencias de los televidentes. Y fue el año de la primera encuesta nacional adelantada por INRAVISION y del oso de la transmisión del Nobel.
Pero también fue el año del golpe de gracia que se dio a las programadoras con el anuncio de la prohibición de la emisión de cuñas de licores y cigarrillos antes de las 11 de la noche, a partir del 1o. de enero del 83. Fue un año de crisis y de relevo en la dirección de INRAVISION. Para el año que comienza queda pendiente el estatuto tantas veces prometido y una nueva licitación que probablemente tendrá como resultado no solamente una disminución de las horas de programación, sino también del número de programadores-

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