Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1987/08/03 00:00

ARTE Y PARTE

Descuartizar libros, una forma de arte que causa polémica

ARTE Y PARTE

"Mi necesidad del quehacer sobre, en torno al más allá o más acá del papel" es el motivo por el cual la obra gráfica y escultural de Federmán Contreras suscita controversias. Bajo el nombre de "Intrusiones" la Galería Sextante expone la obra de este bogotano que un día dejó de dibujar en los frontispicios de sus libros de estética para adentrarse, con toda la seriedad de la irreverencia en textos, sagrados para muchos, como La Biblia, o "Cien años de soledad".
Está búsqueda de un lenguaje nuevo a partir de uno institucionalizado, como lo pueden ser los libros, se expresa en sacarles tajadas como de ponqué, en ponerles bisagras, en pintarlos o hacerles impresiones gráficas que permitan una nueva forma de afrontarlos, y porqué no, de leerlos. Estas instrucciones que Federmán Contreras hace sobre los libros parten no de "una depreciación del libro, sino como una manera distinta de afrontarlo, de ser receptivo a él, como ente, existencialmente diferenciable, de ser receptivo a lo que 'dice' el libro en su forma íntima, aparte del significado que puedan tener los caracteres combinados en sus páginas".
Pero las instrucciones de Federmán Contreras no se quedan en simple pie de página en cuanto al papel impreso se refiere: también echa mano a obras gráficas de autores colombianos como Góngora, Caballero, o Laignelet; a catálogos de artistas como Alberto Sojo y Jim Amaral, y, sin miramientos por el valor del dinero, llega a intrusionar en el papel moneda, y a pedirle al maestro Samudio un original para estampar en él su firma.
Sobre esas incursiones dijo a SEMANA: "Mi acercamiento a obras gráficas de Góngora, Laignelet y Caballero es porque estos artistas trabajan figuración. Yo racionalizo mucho el arte. Hago un análisis histórico, circunstancial a partir del cual, sin perder la emoción, creo un lenguaje. Manejo muchos conceptos para mi trabajo de intrusión. Trato de utilizar elementos producidos industrialmente y, partiendo del arte pop, elaboro cosas a partir de cosas ya hechas. Les doy un nuevo valor estético, como también les doy una nueva funcionalidad. Tengo mi propia fusión temática y estética que plantea, en esta exposición, una irreverencia que es fresca y que no pretende atentar contra nada".
Puede que la obra de Federmán Contreras pretenda, a través de sus diferentes líneas, romper con los prototipos del lenguaje introduciendo humor o transformándolo a partir de golpes gráficos. Lo que definitivamente si logra con su exposición es inaugurar una postura irreverente que ya no se contenta con pintar preciosos paisajes para poder pasar por las puertas de la plástica del país.

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