Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1995/09/25 00:00

AUDAZ, MUY AUDAZ

Sin censuras se publica el diario de Anais Nin, donde habla de su incesto.

AUDAZ, MUY AUDAZ

INCESTO. ANAIS NIN
TRADUCCION DE JOSE LUIS FERNANDEZ
SIRUELA, MADRID, 1995.
ESTA COLUMNA tiene por principio comentar solo libros que se encuentran en las librerías del país. No es ese el caso de Incesto, de Anais Nin; sin embargo he pasado por alto ese requisito, por el interés que suscita y la presunción de que pronto estará al alcance del lector colombiano.
Anais Nin escribió su diario en forma ininterrumpida desde la adolescencia, hacia 1920, hasta su muerte en 1977. Lo redactaba casi cotidianamente y al calor de los hechos, tratando de ser lo más veraz y lo más exacta. De ahí que estén a consignadas muchas intimidades que la misma escritora no quiso divulgar cuando, en 1966, se comenzó su publicación. Ahora sus albaceas lo están editando de nuevo, esta vez in recortes de ninguna índole.
Y hay que decir que sorprende la audacia y, por qué no, la valentía de Anais Nin. Sin rodeos ni palabrería va contando con detalle todo lo que pasa por su corazón, por su cabeza y por su cuerpo. Este volumen del diario va de octubre de 1932 a noviembre de 1934. Nin tiene 29 años -nació en 1903-, acaba de vivir un intenso romance a tres, con Henry Miller y su esposa June. Esta la lleva al lesbianismo y al voyerismo y termina por separarse de Miller para regresar a Estados Unidos. Deshecho el triángulo, continúa la relación entre el escritor y Anais.
Al mismo tiempo ella prosigue su convivencia con Hugh Parker Guiler, un economista muy aburrido que la adora, con el cual se había casado 12 años atrás. Llegará, en el lapso que nos ocupa, a compartir también mesa y lecho con otros cuatro hombres, todos al mismo tiempo y de manera intensa. Porque la gran preocupación de Anais es hacerlos felices, responder al reto de estar a la altura de los requerimientos intelectuales afectivos y y sexuales de cada uno de sus amantes y engañarlos con tanto acierto que no les cause dolor.
Estos hombres son, además de los ya mencionados, sus siquiatras René Félix Allendy y Otto Rank, el escritor Antonin Artaud y su propio padre, el músico catalán Joaquín Nin. Como se advierte, ella era muy exigente en cuanto a la envergadura intelectual de sus compañeros. Anais la tenía, y muy profunda, y por esto la vivencia y la narración de esos amores, si bien tienen un marcado énfasis en lo sexual, se relacionan estrechamente con su proceso creador y su conciencia de escritora.
El incesto era uno de los hechos que ella misma había omitido en la publicación inicial de los diarios, a pesar de que es el eje del período de su vida que comprende este volumen. Tal episodio le produce miedos y tribulaciones y tiene consecuencias síquicas que marcan su vida y su conducta durante algún tiempo... hasta que el sicoanálisis y el romance con Otto Rank se los aplacan.
Joaquín Nin se había casado en Cuba con la soprano franco-danesa Rosa Culmell, con quien tuvo tres hijos, entre ellos Anais. Cuando ésta tenía 10 años, el padre, que era un don Juan, los abandona y solo se reencuentran de nuevo 20 años después. El proceso de seducción amorosa se desarrolla en medio del viejo rencor de la hija por el abandono, pero también de la admiración y una atracción irresistible entre ambos. Con toda minuciosidad, desinhibición y crudeza Anais relata esos encuentros amorosos, sin omitir los detalles de índole sexual, que seguramente a muchos escandalizan.
Porque este libro y la personalidad de su autora no admiten medias tintas: o se repudian con asco o se admiran por la valentía que revelan y por la calidad literaria e intelectual con que son abordados y descritos los hechos. Yo me cuento entre los últimos.

Novedades
LA GERENCIA PUBLICA:
¿ASUNTO PRIVADO?
VARIOS
COMPILADORES: GUSTAVO GONZALEZ
Y ENRIQUE OGLIASTRI
TERCER MUNDO Y UNIANDES
BOGOTA, 1995

LAS REFORMAS del Estado a raíz de las políticas de apertura, con las consecuentes privatizaciones, y los nuevos conceptos de desarrollo económico relacionados con la preservación del ambiente, han conmocionado en América Latina el ámbito de la administración pública. Así se lo planteó la XXVII Asamblea del Consejo Latinoamericano de Escuelas de Administración -Cladea-, reunida en Bogotá en octubre de 1992, de la que este volumen recoge las ponencias más interesantes .
Doce conocedores del tema analizan los distintos aspectos del llamado desarrollo sostenible, los condicionamientos políticos en la administración pública, educación y gestión pública, teoría general de la organización, el sector público y la modernización administrativa. Presenta también dos trabajos de índole histórica sobre la transición, en Colombia y en otros países del área, hacia los nuevos conceptos de lo público y lo privado.

PIERRE DAGUET
VARIOS

EL SELLO EDITORIAL, BOGOTA, 1995
PIERRE DAGUET, francés aclimatado en el Caribe, es recordado por dos cosas: su obra pictórica y su actividad pionera en la industria turística de Cartagena, con la instalación en 1951 del restaurante Capilla del Mar, que aún subsiste. Este libro está dedicado a rescatar la primera de ellas Jorge Moreno Clavijo, Donaldo Bossa Herazo, Erwin Kraus y José María Amador hablan de la personalidad humana del artista y presentan su trabajo artístico. Ello como abrebocas de las 128 láminas en blanco y negro y en color que muestran la obra de Daguet, de acento im presionista, con un toque muy personal de luz, color y sensualidad del trópico caribeño.


EDUARDO VIII
PHILIP ZIEGLER
TRADUCCION DE ANTONIO BONANNO
JAVIER VERGARA EDITOR
BUENOS AIRES, 1995.
LA HISTORIA del rey que abdicó por amor es muy conocida, pero solo a grandes rasgos. No lo son la educación del príncipe, su infancia y su adolescencia, las circunstancias políticas y personales que rodearon ese acontecimiento, su vida posterior a la abdicación, la curiosa relación matrimonial con su mujer y la amarga y difícil que mantuvo hasta la muerte con sus parientes reales. Esta documentada biografía del editor e historiador inglés Philip Ziegler, investiga todos esos aspectos de la vida del rey Eduardo VIII, quien en 1936 dejó el trono de Gran Bretaña para casarse con la norteamericana Wallis Simpson, divorciada dos veces.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.